Páginas

08 abril 2020

Gobernanza en el Covid19

Entre 1918 y 1920, la injustamente llamada gripe española infectó, según estimaciones actuales, a 2/3 de la humanidad y provocó entre 50 y 100 millones de muertos en todo el planeta. En 1920 el virus de la gripe despareció porque la mayoría de los supervivientes estaban ya inmunizados. Un siglo después el Covid19 representa potencialmente una amenaza similar.

Aunque en estos 100 años los recursos sanitarios no tienen nada que ver con los que había en 1918, la novedad del virus y su rápida difusión ha pillado a toda la humanidad con la guardia baja y la única respuesta posible para evitar consecuencias tan trágicas como las de 1918, ha sido el confinamiento  generalizado de toda la población mundial.

En España nos hemos encontrado con los mismos problemas  que en otros países,  falta de mascarillas, EPIs y respiradores, derivados de la excesiva deslocalización de estos productos y de las limitaciones de producción que ha habido en China, principal y casi único suministrador, para absorber la enorme demanda mundial. Sin embargo, hemos tenido también otras limitaciones  más especificas de nuestro país: Son las limitaciones de nuestro sistema sanitario, consecuencia de los recortes en recursos y personal de los últimos años y, sobre todo, las deficiencias en la gestión de  muchas  residencias geriátricas, tanto públicas como privadas, que no han estado a la altura de las circunstancias y que son una de las causas más importantes del excesivo número de fallecimientos que ha habido en España como consecuencia de esta epidemia. Cuando acabe la epidemia habrá que revisar en profundidad nuestro sistema sanitario y nuestro modelo de atención a  los mayores.

La pandemia ha obligado a  todos los gobiernos del planeta a adoptar medidas para minimizar sus efectos, pero las estrategia han sido diferentes.

El gobierno de España ha adoptado, de acuerdo con las orientaciones de la OMS, la llamada estrategia de supresión que consiste en tomar medidas de confinamiento para minimizar el contagio y reducir la velocidad de propagación, evitando de este modo el colapso de los recursos sanitarios y dando tiempo a que se desarrollen vacunas y anti-virales que puedan hacer frente el virus.

El confinamiento incluido en la declaración del Estado de Alerta que ha decretado el gobierno a partir del 16 de Marzo, y que ha sido ampliado por dos veces llegando de momento hasta el 24 de abril, está empezando a tener éxito y las tasas de infección están bajando.

Esta decisión de confinamiento, que paraliza en gran medida al País, salvo en los servicios esenciales, tiene un enorme coste económico y social que nuestro gobierno está compensando con diversas medidas para proteger a toda la ciudadanía, y especialmente a sus sectores más vulnerables. Estas medidas afectan practicante  a todos los sectores de la sociedad: trabajadores, autónomos, PYMES, grandes empresas, alquileres, hipotecas, y muchos otros. A todos ellos se les va a compensar de distintas formas, poniendo en circulación una cantidad nunca vista de recursos económicos.

Es imposible que las ayudas decididas puedan compensar la totalidad de las perdidas de cada afectado; no pueden hacerlo porque no hay recursos suficientes a pesar del esfuerzo realizado, y eso explica algunas quejas, en algunos casos justificadas, pero en muchos otros exageradas por los que piensan que sus intereses son los únicos que hay que tener en cuenta.

El gobierno está haciendo su trabajo de forma seria y eficaz, con algunas insuficiencias y errores inevitables, sin brillantez porque no caben iniciativas brillantes en estas condiciones, pero con honestidad  y valor y siguiendo un principio fundamental: No dejar a nadie en la estacada.

El trabajo del gobierno está perfectamente alineado con el comportamiento inmejorable de la sociedad, encabezada por la impagable labor de sanitarios, agentes de seguridad, fuerzas armadas y otros colectivos implicados.

La posición de otros agentes políticos involucrados: oposición, patronal, sindicatos, comunidades autónomas, medios de comunicación  y otros agentes sociales, ha sido distinta en cada caso y será objeto de comentarios en una segunda parte de este articulo.
El papel que está teniendo la Unión Europea en estos momentos tan complicados , merece también una especial atención.



#quedatencasa