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29 junio 2015

Cambio de marcha en las CC.AA.

Los gobiernos autonómicos que se están formando en estos días, empiezan a indicar que las CC.AA. van a gobernarse de una forma muy distinta.

El primer indicador ha sido el cambio del color político del gobierno de muchas de ellas, que han pasado, de estar gobernadas por el PP, a tener un presidente socialista, con un gobierno también socialista o de coalición, apoyado en casi todos los casos por otros partidos progresistas principalmente Podemos.

El acuerdo PSOE-Podemos no es ninguna novedad, pues básicamente, repite el esquema del histórico acuerdo municipal IU-PSOE que ha estado vigente desde 1979. Las diferencias están en que Podemos tiene una presencia mucho mayor de la que tuvo IU en otras legislaturas, lo que ha permitido extender el pacto de gobierno a las CC.AA.

Los acuerdos PSOE-Podemos no han estado exentos de dificultades, en cualquier caso no muy diferentes de las que hubo con IU en muchas otras ocasiones. Podemos surgió con un espíritu muy crítico, considerando casta a todos los partidos anteriores, PSOE incluido, y obsequiándonos con descalificaciones de diverso tipo. Desde el PSOE se reaccionó tildándolos  de populistas y afirmando que nunca se pactaría con ellos. Unos y otros nos hemos tenido que tragar nuestras posiciones, PSOE y Podemos son dos expresiones diferentes de la izquierda y necesariamente tenían que entenderse, al menos en los ámbitos municipales y autonómicos. En el ámbito nacional las posibilidades de acuerdo están por ver pues dependen de muchos otros factores, las relaciones con IU, por ejemplo, siempre han sido más distantes en el Parlamento de la nación.

Seguramente por falta de experiencia, Podemos ha intentado hacer algunas operaciones de apalancamiento con otras fuerzas progresistas, más propias de la "vieja política" que de las nuevas formas que tanto predican, para que  el PSOE, fuerza mayoritaria de la izquierda, renunciase a su legitimo derecho de optar por la presidencia y se la cediese a ellos o a otro partido regional como Compromis, finalmente en Valencia, y presumiblemente también en Aragón y Asturias, las aguas volverán a su cauce y se constituirán gobiernos regionales progresistas sin operaciones extrañas.

Las CC.AA. que mantienen presidente popular, han tenido que buscar el apoyo de C´s, la segunda fuerza emergente en España, esta vez en el campo del Centro-Derecha. Para este apoyo C´s ha obligado a firmar largos catálogos de condiciones formales, orientados a acabar con la corrupción, aumentar la transparencia y mejorar la calidad de nuestra democracia. 

Más allá de los compromisos que tanto C´s como Podemos han propuesto, la principal palanca del cambio, ha sido la decisión de C´s de no apoyar ninguna candidatura que mantuviese imputados en sus listas. Esta circunstancia ha obligado a salir de la primera línea política a diputados, consejeros e incluso algunos presidentes de las CC.AA. del PP, lo que ha producido unos efectos muy saludables.

El PSOE solo ha recibido el apoyo de C´s en Andalucía y ha tenido que firmar los mismos compromisos, incluidos el cese de los imputados que tuvieran puesto en el parlamento nacional. Cuando, finalmente, el TS ha imputado formalmente a cuatro de los cinco afectados por los ERES, su dimisión como parlamentarios es una obligación inexcusabe. J.A. Griñan ya lo ha hecho, M. Chaves  y G. Zarrias se han comprometido a hacerlo, aunque se han retrasado por razones un tanto confusas, y  el quinto, J. A. Viera ha preferido, defendiendo su interés personal, entregar su carnet del partido antes que su acta de diputado por considerar más favorable el TS que la Audiencia de Sevilla. La estética de las dimisiones no ha sido nada brillante, aunque hay que esperar que finalmente sea efectiva. En cualquier caso Susana Diaz ha cumplido su compromiso de que no haya imputados en las listas socialistas.

Estos cambios de marcha en la gobernanza de las CC.AA tienen que abrir realmente un tiempo nuevo en nuestras instituciones.

El siguiente paso debería ser que los partidos apliquen también algunos de estos criterios a su funcionamiento interno y empiecen a desaparecer los "sindicatos de intereses" que existen en casi todos ellos,  para dar un mayor protagonismo a sus militantes y al conjunto de la ciudadanía.

22 junio 2015

Símbolos nacionales

En 1977 tuve ocasión de visitar Londres, coincidiendo con la conmemoración del Jubileo (25 años de reinado) de la reina Isabel II.

Con motivo de esta celebración, Londres estaba lleno de souvenirs turísticos, entre los que me sorprendió la profusión de prendas de ropa interior, masculina y femenina, con los colores de la bandera y los retratos de la familia real. Para un español que venía de un país en el que todavía gobernaba el dictador, aquel uso abusivo de la bandera era inconcebible.

Posteriormente, tuvimos la ocasión de disfrutar en España de los tirantes de Fraga con los colores de la bandera nacional. Fue la máxima expresión de manifestación cursi de fervor nacionalista.

Desde la transición democrática, el abuso en la utilización de la bandera nacional ha sido patrimonio de la extrema derecha, mientras la izquierda, se ha limitado a aceptarla como símbolo del Estado sin profesarla mayor afecto. Le guste o no a Pedro Sanchez, nuestro afecto está con la bandera tricolor que representa una época de libertad y avances sociales que los socialistas reconocemos como propios.

Hay ocasiones en que la utilización específica de la bandera en un momento, concreto tiene sentido. Ese fue el caso de Santiago Carrillo, cuando, todavía en la clandestinidad, convocó un acto semipúblico de presentación en el que sorprendió la presencia de la bandera nacional. En el contexto preconstitucional, aquella acción tenía un sentido político de distensión y concordia que tuvo un valor muy importante.

¿Que sentido tiene ahora la presencia de una enorme bandera nacional presidiendo el acto de proclamación de Pedro Sanchez como candidato?

En el contexto político actual, no parece tener ningún sentido, el PSOE no necesita demostrar su lealtad constitucional, que está suficientemente probada y la posición socialista en relación con la estructura del Estado sigue siendo el federalismo y esa posición, tampoco necesita de banderas. 

En excesivas ocasiones, se ha utilizado la bandera española como arma arrojadiza. Los socialistas no debemos asumir el riesgo de contribuir a esas batallas, hay que dejar la bandera donde está, presidiendo edificios y actos oficiales.

Prefiero pensar que la puesta en escena del acto de proclamación de Pedro Sanchez haya sido un exceso de un responsable de marketing, y no una estrategia política. Avala esta idea, la utilización de otros elementos, también chocantes, ajenos a las costumbres socialistas: la presencia en el escenario de la mujer de Pedro.

Los conyuges de los candidatos nunca han tenido papel protagonista en los actos políticos socialistas y estría muy bien que siguiera así ¿Cuantos saben, por ejemplo, quien es el marido de Susana Diaz? Seguramente muy pocos y tampoco tiene ningún interés político, los conyuges forman parte de la vida personal de los dirigentes políticos y su presencia pública debe ser tan solo tangencial, cuando lo exija el protocolo.

Lamentablemente, el marketing está adquiriendo mucho protagonismo en las campañas políticas frente a los contenidos, que tendrían que ser el elemento esencial. A veces se intenta vender a un candidato como si fuera una marca de perfume, por el envase. Si además de excesivo, el marketing es inadecuado podemos darnos un estupendo batacazo.

Espero que se revise la estrategia de campaña y se evite el intento de trasplantar al PSOE estrategias a la americana, con banderas gigantes y cónyuges en el escenario, solo faltaban las majorettes y los globos de colores. En estas condiciones, el contenido del discurso ha pasado sin pena ni gloria, mientras toda la atención estaba puesta en la escenografía.

18 junio 2015

Kremlinologos siglo XXI

En los años 70, en la época de la guerra fría, la Unión Soviética era un país de muy difícil acceso, con muy poca información disponible sobre si misma, especialmente en los temas de política interior.

Para compensar esa falta de información, unos "expertos" trataban de deducir por medio de indicadores indirectos, los cambios que se habían producido. Uno de sus métodos de trabajo más comunes era el análisis de las fotos de los grandes actos públicos a los que asistía toda la jerarquía, para tratar de deducir la importancia de cada dirigente por su presencia o no en la tribuna y por la posición que ocupaba en ella. Los cambios detectados sobre la foto equivalente del año anterior, daban lugar a sesudos análisis políticos que, seguramente, no servían para casi nada.

En la sociedad de la información y la transparencia las técnicas de la "kemlinología" deberían estar tan arrinconadas como la regla de cálculo, que tanto tuvimos que utilizar en la universidad hace  40 años, pero no es así, sorprendentemente está resurgiendo, aunque debería cambiar su nombre por "Rajoyología" o procedimientos de adivinación de lo que piensa hacer Rajoy en base a lo que no dice, pero sugiere, con algún gesto o monosílabo.


Los tertulianos que nos visitan todos los días desde los medios audiovisuales, dedican una buena parte de su tiempo a hacer crónicas sobre lo que todavía no ha sucedido en vez de esperar a que pasen los acontecimientos antes de analizarlos. Este método periodístico de intentar adivinar el futuro, alcanza sus mayores cotas cuando el protagonista de la futura noticia es un gallego profesional como nuestro presidente del gobierno.

Nada más conocerse el resultado de las elecciones municipales se empezó a especular sobre si Rajoy iba a hacer cambios en el partido y/o en el gobierno. Rajoy empezó con su tradicional bacile a la prensa primero dijo que no, luego que si, después que ya veremos, luego que antes del verano y los periodistas detrás de él y de sus colaboradores intentando sacarle algo para después especular largamente en sus tertulias sobre lo que no había dicho.

¿Hasta cuando van a seguir los medios especulando sobre adivinanzas? ¿No sería más profesional dejar que Rajoy, o quien corresponda en cada caso, adopte las decisiones que tenga que adoptar, para después analizarlas?

Rajoy, como cualquier otro dirigente, tiene derecho a manejar sus tiempos como a él le parezca y resulta cansino, agobiante y hasta una falta de respeto andar todo el día detrás de él poniéndole la alcachofa en la boca.

A veces parece que no haya otros temas de actualidad que los cambios que vaya a hacer Rajoy.

16 junio 2015

Balance de los pactos municipales

Uno de los mejores resultados de estas elecciones ha sido la satisfacción de ver desparecer de la vida pública a algunas de las "chicas de oro del PP" como E. Aguirre, A. Botella, R. Barberá o T. Martinez y a algún otro personaje masculino como Leon de la Riva, alcalde de Valladolid o los ex-presidentes madrileño y extremeño, Gonzalez y Morago.

Una vez expresada la satisfacción por el final de una etapa que ha tenido unos protagonistas tan destacados como los que ahora despedimos con alegría, paso a analizar algunos aspectos de la reciente elección de alcaldes.

En un correo reciente, el Secretario de Organización del PSOE envía a los militantes una estadística con el número de alcaldías de ciudades medianas y grandes en las que se ha obtenido alcalde socialista, incluyendo una comparación con las que tiene el Partido Popular. El comentario que lo acompaña es bastante sugerente

Estamos satisfechos porque se han constituido casi 3.000 gobiernos municipales socialdemócratas.

Querido Cesar Luena, los socialistas no tenemos razones para estar satisfechos. El resultado en las urnas ha sido malo, peor que el de 2011 que ya fue muy malo, si nos consolamos con ser el tuerto en el país de los ciegos, mal vamos. Casi todas las alcaldías conseguidas son fruto de pactos con candidaturas de unidad popular, apoyadas por Podemos, con los que estábamos literalmente a "hostia limpia" hasta hace unos pocos meses. Ellos nos llamaban casta y su eslogan favorito era "PSOE, PP la misma M....  es". Nosotros los calificábamos de populistas y negábamos cualquier posible acuerdo con ellos.

En los datos que nos presentas, se diferencian las ciudades de más de 20.000 habitantes de las  de más de 50.000 habitantes, pero no se hace mención diferenciada de las seis grandes ciudades de más de 500.000 habitantes,  en las que el PSOE solo ha obtenido la alcaldía de la cuarta (Sevilla) y el PP de la sexta (Málaga), las otras cuatro, incluyendo Madrid y Barcelona, están en manos de candidaturas de unidad popular o de partidos de izquierda nacionalista.

Discrepo en consecuencia de esta apreciación, que espero sea solo un intento de dar un poco de optimismo a la militancia, porque si realmente os creéis lo que se afirma, es para empezar a pensar que la dirección del PSOE no ha entendido el resultado electoral y siguen enrocados en otras cosas.

Nuestro supuesto éxito, ha sido ganar el partido con mal juego con la fortuna de que el equipo contrario se haya metido los goles en su propia meta. No es para estar satisfechos porque, simplemente, hemos salvado los muebles, por una serie de circunstancias que poco tienen que ver con nuestros méritos.

En la mayoría de los ayuntamientos que vamos a gobernar estamos dependiendo de candidaturas apoyadas por Podemos, mientras que en otros la situación está invertida, y somos nosotros los que apoyamos a sus alcaldías. Esta situación nos debe llevar a tener mucha prudencia y realismo para establecer una relación de confianza con estas candidaturas que nos permita ofrecer una opción positiva de futuro a los ciudadanos. No es tarea fácil esta relación de mutua confianza, pues los antecedentes son de enfrentamiento y el esfuerzo de acercamiento que unos y otros tenemos que realizar, es muy posible que en muchos casos sea complicado.

Hay dos actuaciones socialistas que me parecen inaceptables, probablemente no sean las únicas. La primera es nuestra actuación en Oviedo, no apoyando a la candidata de unidad popular como respuesta a que sus candidatos en Gijón tampoco habían apoyado al candidato socialista que tenía mejor votación. Afortunadamente, el resultado final de Gijón, alcalde del Foro, no se repitió en Oviedo, gracias al buen sentido de la candidata de Somos Oviedo que al votar al candidato socialista, evitó que el gobierno de la ciudad cayera en manos de la derecha.

La segunda, más cercana y relevante, es el lamentable espectáculo que el PSM ha dado una vez más en Parla. Tras la destitución del anterior alcalde por su presunta implicación en la Púnica, hubo una dura pugna por la alcaldía, que al final consiguió por derecho Beatriz Arceredillo, resistiendo las fuerte presiones del aparato local, que pretendía una solución Lampedusiana y  mantenía un férreo control de la asamblea local y del grupo municipal.

En los pocos meses que ha ocupado el puesto, la nueva alcaldesa ha tenido una actuación muy positiva, que ha sido muy bien valorada por la ciudadanía, pero el PSM no fue sensible a esos argumentos y propuso una lista y un candidato en la que Beatriz  era excluida. Finalmente la alcaldesa se presentó con un partido de nueva creación y a pesar de todas las dificultades, consiguió ser la fuerza más votada de las cuatro de izquierdas que se presentaron en Parla. El PSM local le pasó factura por su "indisciplina", no votándola y permitiendo que la alcaldía  acabase en manos del PP. 

Hay que esperar que el PSM rectifique lo antes posible y la alcaldía de Parla vuelva a la izquierda y la ocupe la representante de Mover Parla, que se la ha ganado.

Otro Ayuntamiento que finalmente se ha resuelto bien a pesar del PSE, ha sido el de Vitoria donde se le ha quitado al PP un alcalde que había hecho unas declaraciones xenófobas, casi racistas, inadmisibles. 

El hecho de que el PSE se echará para atrás del acuerdo inicial de apoyar al PNV, es un elemento negativo pues, posiblemente, ya está llegando el momento de empezar a levantarle la cuarentena a Bildu, que, en estos años, ha tenido un comportamiento correcto en los ayuntamientos.  El caso de Vitoria, que no suponía apoyo directo a Bildu sino solo coincidencia en votar al PNV, era una buena ocasión que se ha frustrado por un pretexto menor ocurrido en Andoain.


Quiero terminar, por último, felicitando a dos alcaldes de izquierdas que han conseguido magníficos resultados, uno Abel Caballero en Vigo que ha revalidado la mayoría absoluta y otro, el nuevo alcalde de Zamora, Francisco Guarido de IU, cuyos resultados indican un muy buen trabajo en la legislatura anterior. Estas alcaldías demuestran una vez más, que si las listas las encabezan buenos candidatos, el valor de la "marca" tiene menos peso. 


12 junio 2015

Tratado Transatlantico


El pleno del Parlamento Europeo (PE) ha aplazado sine die el debate sobre el TTIP, previsto para el pasado 10 de junio.

El TTIP, Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión, es un ambicioso proyecto que pretende establecer una zona de libre cambio en las áreas de mayor desarrollo mundial, Unión Europea (UE) y Estados Unidos (EE.UU).

Casi por definición, este tipo de acuerdos son positivos pues derriban barreras aduaneras, simplifican los tramites y facilitan el intercambio de bienes y servicios con positivas repercusiones en el desarrollo y el empleo, son acuerdos tipo win-win, todos ganan, sin embargo  su letra pequeña puede hacer disminuir sus ventajas, incluso darles la vuelta y convertirlas en desventajas.

La primera critica al TTIP es el secretismo con que se está negociando, mucho más allá de la lógica discreción que deben tener unas negociaciones de estas características. Las dificultades que han tenido los eurodiputados para consultar la documentación, en salas reservados, de uno en uno, sin poder hacer copias, son totalmente impropias de un parlamento democrático como se supone que es el PE.

No son infundados los temores a que el acuerdo sea finalmente un coladero en diversos sectores, entre otros alimentación, medioambiente, o derechos laborales y que, finalmente, se haga una homogeinización a la baja, permitiendo las regulaciones menos rigurosas de cada una de las partes, y favoreciendo a las grandes multinacionales en detrimento de los ciudadanos.

Uno de los aspectos más conflictivos es la introducción en el tratado de un mecanismo Protección al Inversor ISDS (Investor-State Dispute Settlemen), tribunal de arbitraje para resolver los posibles conflictos entre los intereses de las multinacionales inversores y los estados y sus ciudadanos. Los tribunales de arbitraje tipo ISDS, están controlados por  bufetes de abogados de alto nivel y tienen una merecida fama de  favorecer a las corporaciones multinacionales en la mayoría de los litigios.

Por eso la supresión del ISDS, remitiendo los conflictos a los tribunales ordinarios que tanto en la U.E. como en EE.UU. tienen plenas garantías, es uno de los caballos de batalla del debate del PE.

Frente a posiciones maniqueas sobre el TTIP considerandolo o un mal infinito o el colmo de todos los bienes, existen, afortunadamente, posiciones más equilibradas en el PE que condicionan la aprobación del tratado al cumplimiento de un serie de requisitos.

Estas posiciones, sostenidas especialmente  por el grupo socialista europeo, son las que han provocado la devolución del informe a la comisión correspondiente par reformar sus conclusiones.

En esta línea va la posición defendida por el PSOE que se resume en los siguientes puntos:


- Que se garantice la máxima transparencia en el proceso de negociación del Tratado.
- Que se preserven, de forma incondicional, los estándares europeos de protección social y medioambiental , así como los derechos laborales, sindicales y de asociación.
- La retirada del sistema de arbitraje para la resolución de conflictos entre inversores y estados, el llamado ISDS. Los sistemas judiciales de los estados han de ser quienes resuelvan estos conflictos.
- Que servicios públicos como sanidad o educación queden excluidos del TTIP.
- Que se realice un estudio del impacto, tanto positivo como negativo, del Tratado en nuestro país.
- Que la Unión Europea elabore una regulación previa en materia de protección de datos y privacidad.
- La Inclusión en el TTIP de la regulación de los mercados y los servicios financieros.
- Que se garantice la protección de la diversidad cultural y del sector audiovisual europeo.

Si finalmente se cumpliesen estos requisitos, el TTIP podría ser una herramienta de desarrollo positivo para la U.E. y para España.

08 junio 2015

Pitada al himno

La monumental pitada con que los aficionados del Athletic y del Barça obsequiaron al Rey en el partido final de la copa, es un hecho que ha hecho correr mucha tinta y sobre el que se ha sobreactuado de forma  excesiva.

Una pitada de las características de la de la final ofende sin duda a muchos ciudadanos, con independencia de lo que piensen sobre el mayor o menor grado de autogobierno que tenga que haber en Euskadi y Catalunya, incluso para los que  no somos excesivamente partidarios de banderas e himnos, la pitada fue una situación indeseada que hubiéramos preferido que no se produjera.

Pero lo cierto es que hubo pitada y no es la primera vez que sucede y seguramente tampoco será la última, era, además un hecho anunciado y predecible debido a los conflictos nacionalistas existentes en Euskadi y sobre todo, en Catalunya y que está en plena efervescencia nacionalista después del seudoreferendum celebrado y la convocatoria de "elecciones plebiscitarias" en el próximo mes de septiembre.

Se puede pedir a los nacionalistas que intenten compatibilizar sus demandas con el respeto al resto de los ciudadanos como podría ser por ejemplo, manteniendo silencio durante el himno para luego enarbolar sus banderas y cantar sus propios himnos nacionales, pero no se puede evitar que utilicen estos acontecimientos para expresar sus sentimientos.

Aunque las cosas se podrían haber hecho de otra manera, la realidad es que en los grandes espectáculos masivos, como fútbol o toros, la forma usual de expresión son los pitos y las palmas y eso vale tanto para el espectáculo en si mismo, como para cualquier otro evento asociado, en este caso la presencia del Rey.

La libertad de expresión es un derecho reconocido, y específicamente declarado como tal por la Audiencia Nacional en otras situaciones similares y lo más que se puede reprochar es una falta de educación o de respeto que no son un delito.

hay que destacar destacar la torpeza de los responsables deportivos por llevarse este partido a Barcelona cuando, incluso por razones de neutralidad deportiva, tendría que haberse celebrado en el Bernabeu, donde el reparto de pitos previo al partido no hubiera sido tan fácil, y la pitada habría sido menos sonora. Si el partido no se jugó en Madrid fue debido al papanatismo, aceptado por la Federación, del presidente del R. Madrid que no quería que su rival ganase la copa en su estadio.

Poner de manifiesto finalmente el correcto comportamiento del Rey Felipe, que aguantó estoicamente, como es su obligación, la pitada con que le obsequiaron los aficionados. Contrasta esta actitud con el fariseo rasgado de vestiduras de muchos palmeros de la corona que no son capaces de aguantar y contextualizar las críticas.

05 junio 2015

A vueltas con los pactos

La ineludible necesidad de pactar de cuatro partidos de ámbito nacional que han obtenido importantes resultados, y de algunos otros de carácter regional, también significativos en algunos ayuntamientos y comunidades autónomas, está poniendo a prueba sus capacidades para adaptarse a esa nueva situación.

Los acuerdos obtenidos hasta ahora son escasos, empezando por Andalucía, aparentemente el más sencillo, que sigue bloqueado tras más de dos meses, por el alto precio que quieren poner a la abstención los dos partidos emergentes, y siguiendo por otras comunidades debido a los planteamientos maximalistas que se están haciendo y que, si no se modifican, pueden conducir a que el PP mantenga muchas alcaldías y presidencias que, con un acuerdo  de progreso, podría perder.

La contradicciones que se plantean en algunos casos son de Aurora Boreal, Podemos, que lleva dos meses haciéndole ascos al PSOE en Andalucía, pretende que se les regale la alcaldía de Cádiz porque ellos no quieren cambios de sillones, pretenden que se los regalen.

Otro partidario de recibir regalos es Pablo Echenique, también de Podemos. Su victoria en Zaragoza les convierte en los máximos aspirantes a su alcaldía con el apoyo del PSOE, pero pretender también la presidencia de la Comunidad Aragonesa, con menos escaños y menos votos, sobre la base de que sin ellos no hay cambio, es rizar el rizo.

Otra dirigente que también parece partidaria de recibir donaciones es Mónica Oltra, lider de Compromis, que quiere quedarse con la presidencia de la Comunidad Valenciana y con la alcaldía de Valencia. En la ciudad de Valencia Compromis tiene 9 concejales frente a 5 del PSOE, luego tiene todo el derecho a reclamar la alcaldía, pero en la Comunidad las fuerzas están invertidas, 23 PSOE frente a 19 Compromis y quien puede optar a la presidencia, con los mismos títulos es el PSOE. La amenaza de un pre acuerdo Compromis-Podemos para nombrar presidente, que necesitará también el voto socialista, es un golpe bajo un tanto oportunista que puede ser mortal para un acuerdo progresista en Valencia.

El PSOE tiene que pedir a sus potenciales aliados en la formación de gobiernos de progreso un poco de seriedad y madurez y que dejen a un lado la demagogia fácil. El PSOE no es igual que el PP como gritaban por las calles y está admitiendo de hecho el mismo Pablo Iglesias y si se va a un acuerdo aunque solo sea de pactos de investidura, es necesario tener en cuenta todos los factores y dejarse de planteamientos maniqueos. El pueblo ha hablado y toca a todos administrar de forma útil los resultados, no hay votos de primera y de segunda.

C´s se ha presentado en estas elecciones con un mensaje profundo de regeneración democrática, acompañado de una colección, no completa, de medidas económicas, que son más de derechas que de izquierdas. Este mensaje contradictorio le llevaría por un lado a pactar con las fuerzas progresistas y por el otro con el PP, en un equilibrio muy complicado si se considera, además, que una parte de sus votantes vienen de un Centro más progresista que C´s (UPyD) y otra de antiguos votantes del PP. Las alianzas regionales y locales de C´s determinaran, en buena parte, su futuro político de cara a las elecciones generales de noviembre.

C´s intenta jugar un papel relevante en la C. Valenciana, ofreciendo un pacto al PSOE para desmontar la oportunista maniobra de  Compromis.

C´s tiene también un problema en la C. de Madrid pues, a pesar de sus esfuerzos, los casos de corrupción que están apareciendo, harían muy difícil justificar un acuerdo con Cifuentes. En otros ayuntamientos  madrileños, como Majadahonda y Las Rozas, que han sido durante muchos años, y siguen siendo todavía hoy, centro de  corrupción, tienen también difícil de explicar un apoyo al alcalde popular, cuando en ellos han obtenido sus mejores resultados y podrían tener las dos alcaldías, aunque, tal vez, también tengan miedo a gobernar.

Por último el PP también juega y hace todo lo posible por salvar los muebles. En Madrid la sorprendentemente rápida asumpción de responsabilidades de los consejeros Victoria y Figar, es una muestra de la preocupación que existe en el PP, ante el riesgo de perder la comunidad. El ofrecimiento de desbloquear la elección de S.Diaz a cambio de mantener la alcaldía de Cádiz y alguna otra en Andalucía, es otra muestra de que ellos también quieren jugar y aprovecharse de los despropósitos de Podemos.

En definitiva Podemos, Compromis y algún otro grupo deberían dar un giro a la realidad, no intentar aplicarse a si mismos la Ley del embudo y dejarse de fundamentalismo y de estrategias de aprendiz de brujo para contribuir lealmente a acuerdos de progreso que permitan cambiar de forma radical el mapa local y autonómico de España.

02 junio 2015

¿Otra vez Primarias interruptus?

Todos los indicadores apuntan a que, una vez más, las elecciones primarias abiertas para elegir al candidato socialista a la presidencia del gobierno no van a celebrarse por falta de candidatos alternativos al Secretario General.

Los socialistas somos pioneros en la convocatoria de elecciones primarias desde que en 1998 J. Borrell se enfrentó a J. Almunia, sin embargo el proceso de primarias ha sido utilizado con más éxito en otros partidos mientras en el PSOE ha quedado estancado, limitado casi a una figura retorica.

La conferencia política de 2013 impulsó con fuerza las primarias aunque, más tarde, el reglamento aprobado en 2014 exigiendo un elevado número de avales para ser candidato, limitó mucho sus posibilidades. En la elección de candidatos a las elecciones municipales y autonómicas recientemente celebradas, la celebración efectiva de primarias ha sido la excepción y no la regla. Muchos secretarios generales abusaron del acaparamiento de avales para evitar las primarias.

Las pocas ganas de celebrar primarias que se detectan en muchos dirigentes del PSOE no pueden justificarse en los resultados de las elecciones locales y autonómicas que no han sido buenos aunque por la vía de los pactos se pueda gobernar en muchas CC.AA. y ayuntamientos, lo que no deja de enmascarar los datos.

La comparación con las elecciones municipales de 2007, antes de la crisis,  da los siguientes resultados nada favorables:

                             2007               2011             2015          Dif. 2015 2007
  • Votos PP       7.916.000        8.474.000      6.058.000      -1.858.000
  • Votos PSOE   7.761.000        6.270.000      5.604.000      -2.157.000


En consecuencia, en 8 años tanto el PP como el PSOE han bajado su apoyo electoral, aunque el PSOE ha perdido 300.000 votos más que el PP, por ello no puede considerarse que en estas elecciones haya habido un triunfo socialista.

Creo que la llamada crisis del bipartidismo no existe, no es más que un afortunado titular de prensa, el PSOE tuvo su propia crisis en el año 2011, como consecuencia de la gestión del gobierno Zapatero y el PP la ha tenido ahora, después de subir sensiblemente en 2011, como respuesta ciudadana a las políticas de Rajoy. Son dos crisis sucesivas de cada uno de los dos partidos.

La segunda razón sólida para no hacer primarias sería que el prestigio y la proyección pública de Pedro Sánchez fuera de tal magnitud, que hubiese alcanzado un liderazgo indiscutible en la izquierda española. Tampoco es el caso, P. Sánchez  ha tenido, en el año escaso que lleva en la S.G., aciertos y errores y luces y sombras suficientes para que su liderazgo no pueda ser considerado indiscutible.

En el PSOE hay dirigentes con capacidad y experiencia suficientes para optar a las primarias, las razones para que les cueste dar el paso no son fáciles de valorar, algunas de ellas pueden ser las siguientes.

  • Una primera razón puede estar en las barreras internas que existen en la estructura del partido que no facilitan las primarias,
  • una segunda puede ser el miedo que parecen tener muchos dirigentes a que se den pasos hacia adelante, que les quiten el control. Los votos de los simpatizantes son más dificiles de condicionar que los de los afiliados.
  • La tercera sería considerar poco menos que una traición la disputa de la candidatura al S.G., cuando en la conferencia de 2013 pareció quedar clara la separación entre S.G. y presidente del gobierno líder de la oposición.
  • Otra razón, de carácter histórico, puede estar derivada de la cultura de funcionamiento interno del PSOE por la que se trabaja más entre bastidores y en conspiraciones que de frente dando la cara directamente.

Por estas y otras razones se prefiere conservar una situación de "empate a cero" que tomar iniciativas que siempre implican algún riesgo. Muchos compañeros parecen conformarse con mantener la situación actual y esperar a que los fallos de los adversarios, les permitan ganar posiciones.

La Conferencia Política de 2013 fue un importante elemento de avance en este asunto, que no se está desarrollando suficientemente. La apertura del partido, mediante las elecciones primarias, es entre otras cosas, una necesidad vital pero parece que muchos años de inercia pasan factura y la tentación de no moverse es muy fuerte.

La sociedad española necesita que el PSOE y sus candidatos debatan en público sus posiciones  y no se limiten a análisis retóricos trufados de tópicos.

Es necesario desperezarse, salir a la calle con alternativas y evitar que se produzcan otra vez unas "primarias interruptus".