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30 noviembre 2017

Vuelve la guerra fria

Como el mundo es mucho más amplio que Cataluña, conviene de vez en cuando salir del "monotema" que nos ocupa tantas reflexiones en España y pasar a otros asuntos importantes.

En Octubre 1962 se produjo una de las mayores crisis, si no la mayor, de la Guerra Fría, que estuvo a punto de provocar una guerra nuclear entre EE.UU y la URSS.

Tras el fracaso del intento de invasión de Cuba en Bahia de Cochinos, en 1961, Fidel Castro pidió apoyo a Kruschev y la URSS respondió instalando 9 plataformas de misiles de medio alcance (2.000 - 4.000 Km.) apuntando  a las costas de Florida.

Cuando los aviones espías norteamericanos U2 detectaron las plataformas, decretaron el bloqueo de la isla para impedir la llegada de los barcos soviéticos, en una acción ilegal pues la operación se produjo en aguas internacionales. El avance  de la flota soviética durante aquellos días hizo crecer la tensión progresivamente y el conflicto estuvo a punto de estallar cuando un misil soviético derribó un U2 americano, al parecer por error.

A partir de ese momento se  realizaron negociaciones secretas entre Kennedy y Kruschev, que acabaron de forma satisfactoria con la retirada de la flota soviética y el compromiso de desmantelar las misiles de Cuba. EE.UU. a cambio se comprometió a no volver intentar la invasión de Cuba  y a desmantelar los misiles de medio alcance que desde Turquía amenazaban el territorio soviético.

55 años más tarde, el proceso se repite con actores diferentes, EE.UU. la primera potencia mundial y Corea del Norte, un pequeño y agresivo país, gobernado por un régimen comunista radical de carácter hereditario, que ha sido capaz de dotarse de tecnología nuclear y construir misiles de largo alcance y que ha realizado en los últimos meses varias pruebas atómicas y de lanzamiento de misiles.

Todo indica, que medio siglo después los seres humanos no hemos aprendido nada y el temor a la MAD (Destrucción Mutua Asegurada) que existía en el siglo pasado parece que ha perdido vigencia.

Las características personales de los lideres de estos dos países, el presidente Trump y el "monarca" norcoreano Kim Jong-un, dos personajes viscerales y agresivos de comportamiento imprevisible, no ayudan nada y hacen temer que, finalmente, no actúen con la prudencia que tuvieron en su momento Kennedy y Kruschev. Hay que esperar que las sanciones internacionales que con toda seguridad dictaminará el Consejo de Seguridad de la ONU y la mediación de China, tengan efecto y finalmente la crisis se resuelva de forma pacífica.

Afortunadamente, en nuestro mundo hay también dirigentes positivos que están teniendo un papel extraordinario. El Papa Francisco, que ya jugo un papel importante en el acercamiento entre Cuba y EE.UU. en la época de Obama, actúa a hora de mediador en un conflicto religioso, en el que la mayoría budista esta  masacrando a la comunidad musulmana de los Rhoinyás, en un país, Myanmar sorprendentemente presidido por una mujer que tiene el premio Nobel de la Paz.

No hace falta ser creyente para valorar muy positivamente las gestiones en favor de la paz de un lider católico en un conflicto de carácter religioso  que afecta a otras religiones.

21 noviembre 2017

Desconcierto nacionalista

La decisión del Parlament catalán de declarar unilateralmente la independencia de Cataluña (DUI), ha supuesto, al mismo tiempo, el punto culminante del "procés" de independencia y su final.

A la DUI siguió, inevitablemente, la aplicación del articulo 155 de la Constitución, que, aunque se hizo de forma moderada, tuvo como consecuencia la destitución del Govern y la convocatoria de elecciones autonómicas.

Coincidiendo con la aplicación del art. 155, la justicia empezó a actuar y puso en marcha diversas querellas contra el Govern en la Audiencia Nacional y contra la mesa del Parlament ante el Tribunal Supremo. Las dos querellas tuvieron un tratamiento distinto: prisión provisional para los consejeros que no huyeron a Bruselas y puesta en libertad bajo fianza, para los miembros de la mesa, que reconocieran en su comparecencia la legalidad de aplicar el 155 y minimizaron la DUI, a la que dieron solo valor retórico.

Estas diferentes actitudes reflejan solo algunos aspectos del desconcierto que tiene el sector independentistas: Para eludir la prisión, el president y algunos consejeros han huido a Bruselas, y desde allí se dedican a desprestigiar a España con todo tipo de insultos y descalificaciones, el resto del gobierno ha ingresado en prisión sin fianza y la recurren negando que hayan cometido ningun delito y los miembros de la mesa eluden la prisión provisional aceptando las leyes que habían negado tan solo unos días antes. Es posible que todos o algunos consejeros reconozcan el articulo 155 y consigan también su puesta en libertad.

La justificación que hacen del fracaso de la DUI es también diferente: algunos responsables reconocen que Cataluña no estaba suficientemente preparada para la independencia y no tenía apoyos sociales suficientes, mientras para otros, la culpa es del gobierno de Madrid que actuó con extremada dureza y de forma no democrática, llegando a hablar de golpe de Estado contra Cataluña y alguna iluminada, dice incluso tener pruebas, que nadie ha visto, de que el gobierno de Madrid preparaba una intervención militar de consecuencias imprevisibles.

Las estrategias electorales también han ido cambiando, desde una candidatura unitaria de todos los nacionalistas, hasta presentarse en listas separadas con un programa común, construido con elementos marginales y de carácter defensivo: no aplicación del art. 155, amnistía para los supuestos presos políticos y retirada de la G. Civil; cuestiones todas ellas inaplicables  y sin ningún sentido en estos momentos más allá del victimismo crónico habitual.

En estas condiciones comienza una campaña electoral que, si en principio parecía favorable al independentismo, ahora aparece estar equilibrada entre independentistas y constitucionalistas, con una extraña posición intermedia de Cataluña en Común. 

El "procés" ha provocado un enorme deterioro político, económico y social en Cataluñas, la pérdida de la sede de la EMA es solo el último revés. Con ese balance parece muy difícil que un gobierno nacionalista vuelva a ser elegido, por mucha ilusión que la independencia haya provocado en la mitad del cuerpo electoral.
  
El resultado electoral es muy difícil de predecir, pues el constitucionalismo tampoco lo tiene fácil y la absurda posición de Cataluña en Común, con la quimera del Referéndum pactado como punto clave de su programa, hace que les sea muy difícil ejercer un papel de arbitro y es previsible que haya muchas dificultades para formar un gobierno que permita iniciar una salida positiva a la situación política catalana.


13 noviembre 2017

Acabemos con los paraísos fiscales


La publicación, por el consorcio de periodistas internacionales, de los "paradise papers", ha vuelto a poner en el primer plano de la actualidad la existencia de Estados que viven de la evasión de impuestos y la frecuente utilización de los mismos por las personas, empresas e instituciones que manejan grandes cantidades de dinero de diversa procedencia.

Los criterios de publicación de este reportaje son de carácter periodístico y, por tanto, prima mucho más el conocimiento público de las personas y clientes identificados que las cantidades o los tipos de operaciones o el origen de los fondos.

La lista de paraísos fiscales o asimilados es bastante amplia pues incluye un total de 43 estados  independientes o territorios dependientes de algún estado soberano.

La mayoría de estos paraísos  se ubican en pequeños países del Caribe y del Pacifico Sur pero también están en Europa, (Luxemburgo, Malta, Chipre, Liechtenstein, Mónaco, Suiza) o EE.UU (Delaware)

Uno de los países con mayor actividad en varias jurisdicciones fiscales es el Reino Unido, que tiene operando paraísos fiscales en distintos territorios con diferentes estatus jurídicos (Gibraltar; islas del canal Jersey y Guernsey; isla de Man; islas turcas y Caicos, Montserrat Islas vírgenes británicas) 

Además, existen en la propia Unión Europea algunos paises, Irlanda y Holanda, con una fiscalidad tan baja, que a muchos efectos pueden considerarse también paraisos fiscales.

Los paraísos fiscales esconden todo tipo de operaciones financieras, unas pocas más o menos legales, otras dedicadas específicamente a evadir impuestos y otras de carácter directamente criminal como trata de blancas, drogas, tráfico de armas o corrupción.

Los paraísos fiscales  se apoyan  en despachos de abogados especializados y tienen la complicidad de muchos bancos "supuestamente legales" que facilitan las operaciones offshore de sus clientes más selectos.

La iniciativa periodística de los "paradise papers", que adolece del tremendismo al que ultimamente esta abonada una buena parte de la prensa y la TV, no es la única existente en la actualidad. El exprimer ministro Britanico Gordón Brown ha iniciado desde la plataforma AVAAZ , una recogida mundial de firmas para exigir al G20 que tome cartas en el asunto  y tome las medidas necesarias para acabar con los parisos fiscales, siguiendo una iniciativa  que el propio G. Brown inicio cuando era Primer Ministro Británico en el año 2008.

Organizaciones No Gubernamentales como Intermon Oxfam, tienen tambien su propia campaña de denuncia y recogida de firmas, así como una serie de recomendaciones sobre medidas a tomar.

La Unión Europea ha anunciado que va a ocuparse de este asunto y en nuestro país, el ministro de hacienda afirma que va a tomar medidas contra los contribuyentes españoles que estén implicados.

Parece un buen momento para actuar y presionar, firmando estos manifiestos, para que las autoridades mundiales, europeas y españolas no se limiten a hacer un gesto y tomen medidas para acabar con estas prácticas que en algunos ambientes privilegiados se consideran naturales y se practican a diario.


06 noviembre 2017

Todos a la carcel



Una de las características mas relevantes del Estado de Derecho es la separación entre el poder político y el poder judicial, lo que supone que cada uno de ellos actúa con sus procedimientos y con sus tiempos.

Durante muchos años, en España hemos dudado  de la la independencia del poder judicial, pues cuarenta años de dictadura nos habían demostrado que no existía. Sin embargo desde la instauración de la democracia se ha ido restaurando la confianza en el poder judicial, especialmente en los últimos años, como demuestran los procesos que han condenado a muchos representantes del poder político y empresarial, en muchas ocasiones estando en plenos procesos electorales.

Creo que se puede afirmar con rotundidad que en España existe una justicia independiente, con sus fallos y sus errores, de cuyas decisiones se puede discrepar, pero, desde luego, no se puede afirmar, con una mínima objetividad, que en nuestro país hay presos políticos o de conciencia, aunque lo apadrine una organización tan sólida como Amnistía Internacional que, en esta ocasión, ha cometido un grave error de apreciación.

La orden de ingreso en prisión preventiva sin fianza de diez consejeros del Govern, junto con la petición de extradición del president y otros cuatro consejeros fugados a Bruselas huyendo de la justicia, puede considerarse un exceso de rigor por parte de la jueza, hay opiniones encontradas entre los juristas, pero, en ningún caso, una medida política del gobierno, y desde luego nuestro sistema de justicia es asimilable al de Bélgica o cualquier otro país europeo.

Es muy posible también que los miembros de la mesa, citados por el tribunal supremo, acaben en prisión sin fianza una vez pase la moratoria concedida por el magistrado.

El concepto de independencia de poderes está muy poco asimilado en  nuestra sociedad, hasta el punto que, el mismo President de la Generalitat pedía al gobierno la liberación de los dos presidentes de la ANC y Omnium, como contrapartida para convocar las elecciones, como si esto fuera potestad del poder ejecutivo.

Un análisis de la situación política después del encarcelamiento de los consejeros, da como conclusión que no favorece un clima tranquilo para las elecciones y solo alimenta al tradicional complejo victimista de los independentistas catalanes, que tienen otro argumento más para seguir quejándose.

Pero la política no puede, ni debe, manejar los tiempos y decisiones de la justicia aunque estas puedan influir en los procesos políticos. Hay que admitir su interferencia y tenerla en cuenta, pero no hay herramientas para evitarlos o modificarlos desde la política.

En estas condiciones las elecciones autonómicas catalanas se celebraran con mucho ruido de fondo de protestas, por la existencia de "presos políticos" que forma parte del "mal trato" que dicen recibir los nacionalistas. Hay que suponer que el argumento del victimismo solo afecta a los independentistas ya convencidos, mientras que los que están por la unidad de España no se verán muy afectados.

Otro efecto negativo que tiene este encarcelamiento es que impulsa la formación de una lista electoral unitaria del independentismo, que ya parecía descartada. Para formar parte de esta lista  incluso se ha ofrecido el ex-presidente Puigdemont. La lista unitaria es una mala noticia para la solución del problema catalán pues  favorece la polarización entre independentistas y no independentistas, da mayor eficacia a los votos nacionalistas y favorece a una nueva reedición del  "process", único punto que uniría a todos los integrantes de esa lista, que tienen ideologías muy diferentes.

La presencia de Puigdemont en ella, con sus estrafalarias ocurrencias, es un factor distorsionador que dificultaría cualquier solución, pues personajes tan peculiares están mucho mejor fuera de la política.

Con todo esto, el resultado de las elecciones está muy abierto, siendo la opción más probable la configuración de dos bloques numéricamente equilibrados, uno independentista y otro partidario de la unidad con España, quedando como arbitro Catalunya Si que es Pot, que con sus erráticas posiciones, podría apoyar cualquier cosa.

La mejor opción, no demasiado probable, pero si posible, pues UDC obtuvo en 2015 el 2,5% de los votos, es que se presentase una opción nacionalista moderada que, dentro o fuera del PDCat, obtuviese representación parlamentaria y pudiese formar parte de una mayoría transversal con partidos no independentistas.

Un gobierno transversal de estas características podría ser un buen interlocutor con el gobierno central y permitir el comienzo de un dialogo constructivo.