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30 marzo 2019

La Próxima legislatura

La XII legislatura de la democracia, que acaba de terminar, se ha caracterizado por una continua crispación, salpicada de insultos y descalificaciones que los dos partidos de derechas, PP y Cs, han dedicado al gobierno y a su presidente Pedro Sanchez.

La causa predominante de esta crispación está en la aprobación de la moción de censura que obligó a Rajoy a abandonar el gobierno y dejó a Cs con la miel en los labios de un triunfo que hace nueve meses creía tener al alcance de la mano.

La aparición de Vox, con un resultado importante en las elecciones andaluzas, ha empujado hacia la derecha a PP y Cs, dejando abandonado el centro por el que supuestamente competían hace pocos meses.

La nueva convocatoria electoral ha incrementado esta crispación y la ha acentuado con la incorporación de candidatos muy de derechas en las listas de los tres partidos de la coalición trifálica.

Vox ha incorporado a auténticos ultras, antiguos miembros de Fuerza Nueva, Falange y otras formaciones similares y a una colección de generales franquistas retirados, así como a algunos otros pintorescos candidatos de parecida factura.

El PP ha recuperado a Aznar y ha rivalizado con Vox en  el fichaje de otros candidatos muy de derechas, incluido  Suarez Illana que en nada recuerda la figura de su padre, o la sorprendente candidata de Barcelona de un anti catalanismo galopante.

Por último Cs no se ha quedado atrás y además de descartes ya amortizados de  PSOE y PP, desechos de tienta en los términos taurinos que a ellos le gustan, ha buscado algunos otros personajes como empresarios de multinacionales de supuesto éxito, especialistas en expedientes de crisis fraudulentos.

En estas circunstancias, el grado de aceptación de los socialistas no hace más que incrementarse entre los ciudadanos y así lo reflejan todos los sondeos de opinión, incluidos los  publicados por los medios más reaccionarios.

Sin embargo, la pérdida de posiciones de Unidos Podemos y de IU y el desmantelamiento de algunas de sus confluencias, hace que la suma final del bloque progresista esté equilibrada con el bloque de las  tres derechas. Hay que esperar a que la vuelta a la actividad de Pablo Iglesias, cuya decisión de dar prioridad absoluta a su baja por paternidad, dejando la dirección UP en  las manos poco hábiles, independientes de su sexo, de I. Montero, ha sido  un factor más de  desgaste, impulse la remontada de esta formación. Un partido muy dependiente de su lider no puede permitirse el lujo de tenerle tres meses fuera de servicio.

Todo indica que estamos abocados a un gobierno de coalición, aunque ningún partido sensato, salvo el imprudente cordón sanitario que Cs quiere poner al PSOE, desvele sus preferencias de forma clara.

Las opciones posibles son tres: 

  • El tripartito de derechas, inevitable si consiguen mayoría, que provoca pavor en buena parte de la población.
  • Un acuerdo PSOE-Cs con el que presionan continuamente los medios de derecha, como Plan B al tripartito.
  • Una coalición progresista de PSOE-UP con partidos nacionalistas, similar a  la que votó la moción de censura.
Sorprende la insistencia en la coalición de centro izquierda, PSOE-Cs, a pesar del cordón sanitario que ha puesto Cs, basándose solo en la poca firmeza de las posiciones de este partido. Sorprende aún más, que el ministro Ábalos haya descolocado a buena parte de los socialistas manifestando su preferencia por esta coalición.

Si la aritmética parlamentaria lo hiciera posible, habría que intentar repetir la coalición  de la moción de censura, con nacionalistas incluidos.

Los resultados del último gobierno han sido muy positivos y solo la no aprobación de los presupuestos, derivada de la crisis catalana y de su gestión por unos dirigentes tan sectarios como Puigdemont y Torra, ha impedido su continuidad.

Hay factores que llaman al optimismo de que un nuevo acuerdo de estas características puede ser posible:
  • La finalización del juicio sobre el procés abre un nuevo escenario político que debe propiciar posiciones de negociación que un gobierno de este tipo podría favorecer.
  • Si se confirman las encuestas, los resultados de ERC serán muy superiores a los del PDCAT y con ERC es más fácil alcanzar acuerdos.
  • El final del proceso puede posibilitar la  ruptura del gobierno nacionalista catalán y abrir el camino a gobiernos transversales en muchos ayuntamientos e, incluso, en la misma Generalitat
Si se formara un gobierno con apoyo de Cs la situación en Cataluña sería mucho más difícil de gestionar, pues a pesar de las veleidades de la "veleta naranja", no parece posible buscar en Cataluña soluciones negociadas.

El tema catalán está ya siendo usado de forma sectaria y agresiva por el trió de derechas mientras que en el PSOE parece preferirse un perfil bajo sobre este asunto en la campaña. Pero, aunque se intente hablar poco de Cataluña, no se puede abandonar la posición de mano tendida  con Cataluña.

Los socialistas queremos que Cataluña siga en España pero los catalanes deben estar convencidos pues no pueden quedarse a la fuerza. Miguel Iceta tiene razón si el número de catalanes con deseos separatistas superase el 65%, sería muy difícil evitar  la independencia de este territorio. No se puede mantener Cataluña en España a golpes de articulo 155.



20 marzo 2019

Listas electorales

A pocas semanas de las Elecciones Generales y a algunas más de las Municipales, Autonómicas y Europeas, los partidos  políticos están en pleno proceso de confección de las listas electorales.

La elaboración de las listas se utiliza en todos los partidos, con mayor o menor virulencia, como herramienta para premiar y castigar lealtades y deslealtades.

El PP ha aprovechado para hacer una autentica purga, eliminando o relegando a casi todos los leales a Soraya y a Rajoy y aprovechando para llenar su lista con las personas mas reaccionarias de las que dispone.

Cs  ha intentado complementar su  escasa plantilla con "fichajes estrella" de algunos empresarios autoritarios y descartes de algunos antiguos representantes, ya amortizados, del PP y del PSOE, algunos de ellos con complicadas mochilas de corrupción  a sus espaldas.

En Podemos, la crisis propiciada por Errejon-Carmena, se ha visto incrementada por fuertes discrepancias y rotura de confluencias en Galicia, Cataluña y Valencia.

Vox no tiene ninguna historia anterior que  corregir y está utilizando la elaboración de listas para seleccionar lo más franquista que queda en España, sean antiguos cargos del PP  o militares retirados que conservan sus nostalgias franquistas.

El PSOE, pionero en la celebración de elecciones primarias, las ha realizado de forma generalizada para elegir candidatos a las presidencias de las CC.AA. y a las alcaldías de los ayuntamientos más poblados.

Sin embargo, el procedimiento de selección de candidatos para las listas europeas y  diputados al Congreso no ha sido muy diferente del realizado por otros partidos y los dirigentes que apoyaron en su momento a la gestora, especialmente en Andalucía y Aragón, han sido excluidos de las listas a pesar de tener el apoyo de sus Federaciones regionales.

La confección de listas es siempre un ejercicio complicado, pues hay mucha descompensación entre oferta y demanda y, además, existen varias fuentes de propuestas de candidatos, las dos tradicionales de siempre, dirección federal y direcciones regionales y provinciales a las que se une ahora después de la aprobación del último reglamento interno del PSOE, las propuestas de los afiliados expresadas mediante votación en listas abiertas.

La primera experiencia de utilización de este proceso revela que los resultados de las votaciones de las bases están muy alejadas de las decisiones finales de los órganos de dirección, que según el reglamento vigente, tienen la última palabra. 

El hecho de que el proceso  sea totalmente legítimo y respetando que la dirección federal tiene todo el derecho a diseñar sus candidaturas, con este o cualquier otro reglamento, no deja de llamar la  atención que las discrepancias sean tan grandes.

Si el procedimiento se hubiera diseñado y aplicado correctamente, la conclusión tendría que ser que la dirección no está en sintonía con las bases, sin embargo, dadas las deficiencias que se han podido podido observar en la aplicación  del sistema de listas abiertas en estas elecciones internas, es necesario corregir el reglamento, y a la menor brevedad posible, su aplicación práctica.

El sistema de listas abiertas se ha aplicado en Madrid en dos ocasiones: las listas municipales y la de candidatos al congreso por Madrid, y está pendiente a corto plazo la selección de los candidatos a la Asamblea de Madrid, más compleja por el alto número de candidatos que hay incluir.

 Las principales deficiencias observadas son:

  • La información proporcionada  ha sido confusa  y muchos militantes no tenían claro como se proponían los candidatos y cual era el procedimiento de votación.
  • Los candidatos no se conocían hasta el momento de inicio de la votación.
  • No se habían definido, ni por la dirección ni por ningún otro colectivo socialista, propuestas de candidaturas a elegir. Solo había candidatos potenciales ordenados alfabéticamente
  • Las propuestas a votar solo las podían hacer los miembros de cada  agrupación con lo que las listas a votar han sido diferentes en cada asamblea, lo que en el caso del congreso y, en un futuro próximo, en la Asamblea de Madrid con un alto número de puestos a cubrir, es un factor de distorsión que puede explicar las  diferencias de resultados encontradas.
Bienvenido sea la participación de los militantes en la confección de las listas pues es un paso adelante en el camino de la democratización interna, pero, si no se mejora sustancialmente el procedimiento utilizado, puede consolidarse el argumento, que ya está circulando, de que se trata de una mera representación teatral para que la dirección haga  lo que considere sin tener en cuenta la opinión de la militancia.

El PSOE tiene que convertir la selección de los candidatos en un procedimiento útil y eficiente de forma que el resultado final no alcance las cotas de discrepancia que se han observado en este proceso.




10 marzo 2019

8M > Igualdad


Por segundo año consecutivo, las calles de España se han llenado con centenares de miles de mujeres y hombres reivindicando lo que cada vez es más evidente en el siglo XXI: 


MÁS IGUALDAD


Si en 2018 se batieron todos los récords de participación, este año han vuelto a pulverizarse.

Las reivindicaciones feministas del siglo XXI incluyen bajo el paraguas de la igualdad, un amplio catálogo de reivindicaciones sociales y laborales, entre las que está en primera línea, la lucha contra la violencia de género, que es una muestra lamentable de la consideración machista que algunos hombres, siempre demasiados, tienen sobre las mujeres a las que consideran prácticamente objetos de su propiedad.

La naturaleza ha concedido a la mujer el monopolio de la maternidad y esta situación, ha sido utilizada históricamente como pretexto para mantenerla en una posición secundaria. La maternidad tiene sin duda algunos condicionantes no delegables para las mujeres: El embarazo, el parto y la lactancia, pero no hay razón, más allá de la inercia social de muchos siglos, que obligue a completar estas obligaciones con la atención preferente y continua a los menores o las tareas del hogar, que son tareas totalmente compatibles y compartibles en el seno de la familia.

La atención a las nuevas generaciones no debe ser exclusiva de los padres, sino que afecta a toda la sociedad, que tiene que colaborar de una manera cada vez más intensa en los costes sociales y económicos asociados a ella. 

Del mismo modo que la sociedad pone los medios para el acceso a la educación y a la sanidad de los menores, debe hacerlo para darles la mejor atención posible de su padre y de su madre en los primeros meses de su vida. En este sentido, la igualación progresiva de los permisos de paternidad con los de maternidad, recientemente aprobada por el gobierno socialista, va en la línea de  facilitar ese derecho de los menores, al mismo tiempo que iguala los "costes" que tienen hasta ahora los permisos de maternidad para los empresarios y contribuye a la igualdad de oportunidades en la oferta de empleo.

El siglo XXI tiene que ser el siglo de la igualdad de la mujer y en ese sentido, entre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) proclamados en la agenda 2030 de Naciones Unidas, figura en lugar preferente, junto con la lucha contra el hambre, la pobreza o el cambio climático.

Indicar por último, que la lucha por la igualdad de género ha trascendido ya hace tiempo de los foros feministas más militantes y tiene un carácter transversal reconocido por el conjunto de la sociedad pero ese carácter no le quita ni un gramo de su  valor político. La política progresista ha influido de forma decisiva en el avance del feminismo y la derecha y la iglesia, que siempre han sido un lastre para su desarrollo, empiezan ahora a sumarse al carro introduciendo matices como feminismo liberal, que tienden a descafeinar al movimiento.

Que la derecha empiece a reivindicar el movimiento es un triunfo histórico, pero no hay que permitir que lo desnaturalicen, lo integren y lo conviertan en otra cosa.




05 marzo 2019

Proceso al procés

En estos días se está celebrando en el Tribunal Supremo, la vista del proceso por el procés de independencia de Cataluña, que encausa al anterior govern de la Generalitat y a algunos dirigentes sociales de las organizaciones más representativas de Cataluña.

Dependiendo de las responsabilidades de cada uno, se les acusa de los delitos de: Rebelión, Sedición, Malversación de fondos públicos y Desobediencia.

La instrucción del proceso suscitó en su momento muchas dudas, que posteriormente se agrandaron con la desestimación de las peticiones de extradicción del president Puigdemont, de los  gobiernos Belga y Alemán. Las deficiencias de las actuaciones de la fiscalía y la abogacía del estado en las primeras sesiones del juicio tienen que ver con las insuficiencias de la instrucción realizada por el juez Llarena.

Por el contrario, las dudas que pudieran existir sobre el presidente de la sala, debido a su fallido nombramiento como presidente del CGPJ, han quedado sin fundamento pues el comportamiento del juez Marchena está resultando ejemplar.

En las primeras sesiones de la vista, han prestado testimonio todos los procesados, que han desarrollado estrategias diversas.


El Vicepresidente Oriol Junqueras, que solo ha ha permitido ser interrogado por su abogado, ha utilizado su turno para defender políticamente el derecho de autodeterminación de Cataluña sin entrar en los detalles de la acusación. O. Junqueras se ha presentado como el lider más solido del independentismo catalán frente a la mediocridad a que nos tienen acostumbrados Torra y Puigdemont. En un futuro no muy lejano Junqueras será sin duda el interlocutor imprescindible para negociar con el sector independentista de Cataluña.

Los restantes procesados, que si han aceptado preguntas de la fiscalía y la abogacía del Estado pero no del abogado de Vox, han combinado en su defensa las reivindicaciones políticas con la refutación de los argumentos acusatorios, poniendo especial énfasis en la negativa a que se promoviera la violencia, la única violencia  que  reconocen es la de la Policía Nacional y la Guardia Civil, y manifestando total desconocimiento sobre el uso  ilícito de fondos públicos para financiar los gastos del referéndum.

En el turno de testigos empezaron declarando el Presidente y la Vicepresidenta del gobierno y sus ministros de Hacienda  e Interior.

Rajoy estuvo en su estilo habitual: difuso y confuso,  sin acordarse  de casi nada mientras que Soraya hizo una declaración bastante más solvente. Cristobal Montoro  admitió que, a pesar de tener  intervenido al Govern catalán, no podía certificar que se hubieran desviado fondos públicos para el pago de gastos del referéndum, aunque dejo la puerta abierta a la posibilidad de que hubieran podido hacerlo de forma  que no habían detectado. El ministro de interior declaró que no tenía responsabilidad de nada, aunque no llego a dudar de que el fuera el ministro del interior, lamentable lo de este ministro.

De los siguientes testigos, la declaración más interesante, más desde el punto de vista político que jurídico, fue la del lehendakari I. Urkullu que describió con todo tipo de detalles, su papel de mediación entre los gobiernos español y catalán que Rajoy solo recordaba de forma  difusa, mezclado con otro tipo de gestiones.

A estas alturas del proceso el punto más cuestionado sigue siendo la presencia o no de violencia, que determina si hubo delito de rebelión que es el que tiene mayores penas.