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25 abril 2021

4M Elecciones autonómicas Madrid

La campaña electoral del 4M, avanza con bastantes incidentes que configuran un escenario político muy preocupante.

De los cuatro debates programados, solo ha podido realizarse el primero, en él se puso de manifiesto con total claridad  la superioridad dialéctica de la izquierda, frente  a una Isabel D. Ayuso que se limitó a repetir sus eslóganes habituales y a hacer ataques personales cuando se veía sin respuestas, como prueba del fracaso de IDA cabe destacar que sus cronistas habituales solo han podido decir que salió viva del debate, es decir que  no cometió demasiados errores. La ultraderecha se limitó a proclamar sus barbaridades habituales y Ciudadanos a caminar por su ya habitual cuerda floja con sus reflexiones contradictorias habituales, casi imposibles de  comprender.

El segundo debate, al que Ayuso no se atrevió a asistir para no meter la pata del todo, fue boicoteado por la ultraderecha de VOX que despreció de forma sectaria las amenazas de muerte recibidas por el Ministro de Interior, la D.G. de la  Guardia Civil y Pablo Iglesias,  considerándolas un montaje de P.I. y del gobierno, cuando se le requirió una rectificación insistió con mas énfasis en sus "argumentos" y provocó que los tres partidos de izquierdas abandonaran el debate mientras el representante de Cs seguía haciendo sus habituales  equilibrios dialecticos para que se quedaran.

El debate inconcluso de la cadena SER ha tenido consecuencias positivas pues la derecha ha  mostrado su verdadera cara con Ayuso escondida y  Monasterio con un comportamiento directamente fascista, mientras Cs quedaba una vez mas fuera de juego. Esa situación, unida a la mayor coordinación de los partidos de izquierdas puesta de manifiesto en estos debates, debe contribuir de forma decisiva a la movilización de los ciudadanos de izquierdas para ir a votar el  4 de Mayo.

Pero la cancelación de los debates tiene también un efecto negativo pues, dado el miedo a debatir que tiene la derecha, los debates son una herramienta importantísima para los partidos de la izquierda que, después de que Monasterio reventara el debate de la SER, no van a poder utilizar.

Aunque resulte difícilmente comprensible para cualquier mente racional, el PP madrileño, después de 26 años de mal gobierno, los dos últimos llenos de las ocurrencias y barbaridades de IDA con el apoyo continuo de VOX, lidera casi todas las encuestas, aunque, después de los incidentes del último debate, la opinión pública está empezando a darse la vuelta.

El debate frustrado de la SER ha supuesto un punto de inflexión en la campaña y el guion ha cambiado. Si en los primeros días el PSOE jugaba con la posibilidad de apoyarse tanto en los partidos de izquierdas como en Ciudadanos, para conseguir, en una situación de crisis grave, el máximo consenso posible frente a la coalición ultraderecha-derecha extrema VOX - PP, la incomprensible estrategia de Ciudadanos de apoyar al PP a pesar del desprecio que han sufrido durante su gobierno conjunto y las bajas expectativas electorales que tienen, hacen imprescindible impulsar la  única alternativa un gobierno de izquierdas compuesto por PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos 

Es necesario que el revulsivo que supuso ese debate frustrado se mantenga vivo hasta el día de las elecciones y para ello, la izquierda tiene que  hacerse lo mas visible posible a pesar de las dificultades que impone la pandemia. Si las cadenas de TV no pueden ofrecer debates entre los seis partidos, podemos ofrecerles debates sectoriales o generales entre los tres partidos de izquierdas que refuercen nuestra vocación de hacer un gobierno conjunto.

La crisis sanitaria, económica y social que sufrimos a causa del coronavirus obligaba a priorizar un mensaje electoral basado en vacunación, recuperación económica sin dejar a nadie atrás y refuerzo de los servicios públicos de sanidad, educación y dependencia. La radicalización de VOX con la complacencia del PP, nos obliga a complementar. aunque estemos en el siglo XXI el mensaje programático, con el debate  ideológico de defensa de la Democracia frente a Fascismo de VOX, amparado por el PP de Ayuso. 

El debate  Democracia - Fascismo es muy diferente al falso debate Socialismo - Libertad propuesto  demagógicamente por  las dos derechas.

El 4 de Mayo NO hay que quedarse en casa, hay que salir a votar a los partidos de izquierdas.




13 abril 2021

Hay que votar masivamente a la izquierda el 4M

El Partido Popular gobierna en Madrid desde 1995, son ya demasiados años de corrupción y mal gobierno, ha llegado el momento de decir basta.

Isabel Diaz Ayuso (IDA), que hasta ahora gobernaba Madrid en coalición con Ciudadanos y con apoyo de VOX, ha convocado elecciones anticipadas, aprovechando la debilidad de Cs y su posición favorable de las encuestas, intentando, al mismo tiempo, coger con el paso cambiado a los partidos de la izquierda. El pretexto ha sido la moción de censura de Murcia aunque hay otros datos que indican que la decisión estaba tomada anteriormente.

IDA intenta volver a la situación de confort que tenía el PP entre 2003 y 2011, época de Esperanza  Aguirre, en la que obtenían resultados superiores al 50% sin necesidad de repartir los votos con otros partidos de derechas. A partir de 2015 con la aparición de Cs y VOX los votos de la derecha se han dividido al mismo tiempo  que han disminuido hasta situarse en torno al 50%, por lo que el balance Derecha- Izquierda está muy equilibrado y los escaños están repartidos entre los tres grupos de cada sector.

Aunque Madrid tiene un fuerte electorado de derechas debido a su alta renta per cápita, y a ser la sede del gobierno de la nación, de las principales empresas españolas y de las delegaciones de muchas multinacionales, no se justifica el largo dominio de la derecha pues también hay muchos trabajadores industriales y de servicios que son votantes potenciales de la izquierda.

Las razones por la que los madrileños votan mayoritariamente al PP  no son tampoco su eficacia y capacidad de gestión, que en estos años han tenido muchas insuficiencias y que, además, han estado complementados por un alto nivel de corrupción que ha terminado con el procesamiento  de los dos últimos presidentes (González y Cifuentes). Las causas están en la mayor  participación electoral de las derechas, que tiene muy claros sus intereses frente a una izquierda que tiene unos niveles de abstención muy altos, debido seguramente a la incapacidad de la izquierda en estos años de ofrecer una alternativa sólida y creíble, a la mayor desconfianza en las instituciones y a una menor cultura política, 

El análisis de los datos estadísticos de los 145 barrios correspondientes a los 21 distritos de Madrid capital, indican claramente una mayor participación electoral en las zonas de mayor renta.

Hay muchos análisis que cuantifican este fenómeno. Aquí me he basado en una simulación partiendo de la hipótesis de una participación uniforme en las 3.561 mesas electorales, igual a la media de participación en el municipio madrileño (68,48%) en las elecciones autonómicas de 2019, el resultado obtenido es la movilización de aproximadamente 70.000 votos entre la izquierda y la derecha, distribuidos, de acuerdo con la regla D´hont entre los seis partidos con representación parlamentaria.

La traducción de estos resultados a escaños cambiaría el reparto actual de 68 a 64 a favor de la derecha, por un empate a 66. Si tenemos en cuenta que esta simulación corrige los resultados de todos los partidos y no solo los de izquierdas que  es donde se focaliza la abstención y que el comportamiento del resto de municipios de la comunidad, que suponen casi la mitad del censo, sería con toda seguridad equivalente, se puede concluir que si los votantes progresistas hubieran tenido en 2019 el mismo comportamiento que los conservadores, la izquierda gobernaría en Madrid.

Para ganar Madrid para la izquierda es necesaria una fuerte movilización de los electores progresistas para la que hay que evitar los obstáculos que la derecha esta poniendo en el camino:

  1. Convocar en día laborable y en plena pandemia para favorecer la abstención.
  2. Coger a la izquierda con el pie cambiado. Para evitarlo se han reforzado las tres candidaturas, presentando incluso Unidas Podemos al vicepresidente del gobierno como cabeza de lista. De esta forma garantiza superar la barrera del 5 % y permite a los electores progresistas elegir la opción que prefieran, con la seguridad de que los tres grupos formaran gobierno.
  3. Aprovechar la debilidad de Ciudadanos para que no alcance el 5%.

También muchos medios de comunicación juegan un papel importante en la campaña de la derecha:

Los medios escritos de derechas (ABC, La Razón, El Mundo, OK diario, El Español) publican continuamente encuestas con resultados similares: Mayoría justa de  PP-VOX y Cs fuera de la Asamblea. Estas encuestas tienen siempre una muestra  escasa (1.000 entrevista) y ninguna ofrece datos sobre abstención o electores dudosos, solo los de voto decidido.

Afortunadamente el CIS ha publicado su propia encuesta con 4.000 entrevistas y unos datos de participación del 70%. Los resultados, aunque en la misma línea que las otras, dan un empate a 68 y no aseguran con tanta facilidad el triunfo inevitable de PP-Vox.

Otra contribución de los medios es la de los tertulianos "opinalotodo" de las tertulias que, salvo algunas contadas excepciones, se dividen entre los claramente de derechas y los equidistantes para los que todos los partidos son iguales y cualquier crítica que se haga al PP siempre tiene una correspondencia, aunque sea lejana en el tiempo o en intensidad, con algún "hecho similar" del PSOE.

La izquierda tiene que salir a votar el 4 de Mayo y para ello tiene que superar todos los obstáculos que se están poniendo para que nos quedemos en casa.