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25 febrero 2021

España: Democracia plena pero imperfecta

 

En los últimos tiempos se está cuestionando por diversos sectores (Unidas Podemos, Independentistas catalanes, Partidos de derecha y ultraderecha) y por diferentes motivos interesados, la calidad de nuestra democracia.

Economist Intelligency Unit (EIU)  es una prestigiosa institución que lleva haciendo análisis políticos internacionales desde 1946. EUI pública anualmente un Índice de valoración (IV) de democracias que incluye a 167 países. En la edición de 2020, España obtiene una puntuación de 8,12  sobre 10, que la sitúa entre los 23 países con democracia plena existentes en el mundo.

La metodología utilizada para calcular el IV se basa en 60 indicadores que descomponen en unidades sencillas de manejar los parámetros de valoración.

Se utiliza como base un sistema de puntuación dicotómico 1-0 (1 para un sí y 0 para una respuesta no) aunque para la mayoría de los indicadores, se introduce la posibilidad de una puntuación de 0.5, para capturar "áreas grises", donde un simple sí (1) o no (0) es problemático, en estos casos el sistema de puntuación es de tres puntos, que representa un compromiso entre puntuación dicotómica y el uso de escalas más finas.

Para mayor objetividad la valoración de los indicadores se basa, siempre que es posible, en estadísticas internacionales en vez de la opinión subjetiva de  analistas expertos.

Los 60 indicadores se agrupan en cinco categorías:
  1.  Elecciones y pluralismo.
  2.  Funcionamiento del gobierno.
  3.  Participación política.
  4.  Cultura política democrática.
  5.  Libertades civiles.
La suma de los valores de los indicadores de cada categoría calcula, en una escala de 0 a 10, la puntuación de la misma. Con el promedio de las  5 categorías se obtiene el IV de cada país.

Según el valor obtenido en su IV los países se clasifican en:
  • Puntuación de 8 a 10, Democracia plena.
  • Puntuación de 6 a 8,  Democracia defectuosa.
  • Puntuación de 4 a 6,  Régimen hibrido.
  • Puntuación de 0 a 4,  Régimen autoritario.
España obtiene un IV global de 8,12 con las siguientes puntuaciones parciales:

Orden

Indice global de valoración

Elecciones y pluralismo

Funcionamiento del gobierno

Participación política

Cultura política democrática

libertades civiles

22

8,12

9,58

7,14

7,22

8,13

8,53


España tiene una  puntuación muy elevada en el sistema electoral y bastante buena en cultura política y libertades civiles. La puntuación es algo más baja en funcionamiento del gobierno y  participación política.

He resumido la metodología, que es la misma que ha utilizado el presidente del gobierno, para demostrar que no se trata de una ocurrencia a vuela pluma sino de un método de valoración muy solido que no se puede despreciar con la facilidad con que se esta haciendo.

En cualquier caso aunque plena, nuestra democracia tiene múltiples imperfecciones como corresponde a cualquier sistema democrático que siempre debe estar en continua evolución y adaptación a los nuevos tiempos.

Algunos temas, como pueden ser, entre muchos otros, la no desclasificación automática después de un cierto tiempo de los temas declarados secretos o la excesiva pena, con prisión incluida, que pueden tener los delitos de opinión tienen que ser modificados de forma urgente, aunque en  relación con la libertad de expresión, hay que señalar que la violencia callejera que se esta produciendo en algunas ciudades como protesta por el encarcelamiento de un rapero faltón, tiene mucho más que ver con una complicada situación social de la juventud de nuestro país que con la libertad de expresión.

Otros temas como la no existencia del derecho de autodeterminación que reclaman los partidos independentistas no definen a España como mas o menos democrática, son opciones de modelo de Estado que responden a una estrategia constitucional de protección de la unidad del país que es tan democrático como defender el derecho de autodeterminación que, por otra parte, la ONU solo lo considera para situaciones coloniales.

En consecuencia España es una democracia plena que es necesario mejorar continuamente y las críticas políticas que puedan hacerse no deben caer en la descalificación sistemática de nuestro país. Evitemos auto-flagelarnos continuamente.



   

18 febrero 2021

El Puzle catalán

Las elecciones  autonómicas  catalanas recientemente celebradas, han puesto de manifiesto una vez más que Cataluña es un auténtico puzle político.

En el parlament  están representados  ocho partidos mas un noveno que se ha quedado en puertas, tres nacionalistas, otros tres españolistas y dos más, PSC y ECP que tienen carácter transversal.

El gran vencedor de la jornada ha sido el PSC que con un gran candidato a la cabeza, con un mensaje de dialogo abierto a todos y sentido de país que pretende dejar a un lado la locura del independentismo unilateral y volver a convertir a Cataluña en una gran nación, integrada en España y en Europa con el máximo respeto a su personalidad y valores propios, ha conseguido doblar sus resultados de 2017 y convertirse en la primera fuerza del país, tanto en votos como en escaños.

Lamentablemente, los otros vencedores han sido los ultras, tanto los españolistas, con una entrada espectacular en el parlament de los neo fascistas de VOX con once escaños, como los ultra-nacionalistas de la CUP que han doblado su representación hasta llegar a  nueve representantes.

Los partidos nacionalistas tradicionales JXCat y ERC han mantenido sus resultados aunque intercambiando sus posiciones, la izquierda de ECP también se ha mantenido mientras que la derecha españolista Cs Y PP, se ha dado un gran batacazo, y ha quedado reducida a  una representación casi simbólica.

Las opciones reales de pactos son dos: una repetición de los nacionalistas, que, a pesar de los fracasos de las dos legislaturas anteriores sigue teniendo mucha fuerza y una opción transversal de izquierdas: PSC, ERC y ECP, que facilitaría el dialogo y la vuelta a la normalidad.

La opción nacionalista tiene grave riesgo de repetir los problemas anteriores, aunque la ausencia de personajes tan pintorescos como Torra o Puigdemont supone un alivio. De todos modos Torra y Puigdemont siguen como asesores áulicos, con una influencia  a determinar. La coalición nacionalista tendría que buscarse  algún apoyo más para alcanzar la mayoría, la opción mas probable es la CUP que, animada por sus resultados, pretende formar parte del gobierno. Si cristaliza este formato, podrían repetirse los escenarios de los últimos años, DUI y referéndum de autodeterminación incluidos. Esta coalición también exigiría la amnistía de los políticos presos que aunque no es factible, podría ser  sustituida por un indulto que mas tarde o mas pronto seguramente se concederá.

ERC quiere dar una cierta transversalidad incorporando a este supuesto gobierno a ECP, pero la incompatibilidad de los Comunes con  JxC  parece complicar esta operación.

El PSC propugna un gobierno PSC-ECP que sería  minoritario y necesitaría el apoyo externo de los 9 diputados  de la derecha españolista y la abstención de ERC y VOX pues el voto negativo del nacionalismo radical (JxC y CUP) hay que darlo por  seguro. Esta opción es muy difícil y de gestión complicada y sin la mayoría necesaria, tendría muy pocas posibiliades de sacar nada adelante.

la opción de izquierdas (PSC, ECP y ERC) tendría un carácter transversal, una mayoría amplia, y un componente de racionalidad que le ha faltado a Cataluña en los últimos años, pero tanto ERC como el PSC han rechazado un tripartito y eso parece un obstáculo casi imposible de remover.... en el primer tiempo de la legislatura, que, con toda probabilidad, será  una coalición nacionalista.

Pero en modo similar a los partidos de futbol, la legislatura podría tener un segundo tiempo en el que se podrían cambiar las estrategias si la coalición nacionalista es fiel a su propia historia y acaba reventando. 

En la legislatura anterior las opciones del grupo fuerte del constitucionalismo, Cs, eran mínimas, pues su  acercamiento a ERC era  prácticamente imposible pero el PSC con S. Illa a la cabeza tiene otras opciones y hay que confiar en que sabrá a provechar las contradicciones de los nacionalistas que sin duda se producirán.

Esperemos que dentro de unos meses se pueda tener un gobierno progresista en Cataluña.


07 febrero 2021

Panorama político 2021


El año recientemente terminado ha sido el de la pandemia del COVID 19 y el de la crisis económica y social asociada, 2021 debe ser el año de la vacuna y de la recuperación económica.

Dentro del panorama político de este nuevo año es obligado mencionar, a nivel internacional, el triunfo de Joe Biden en la presidencia americana que pone fin a una época negra de la historia mundial: la presidencia de D. Trump.

En España el año político ha empezado con la misma crispación que el año anterior. El gobierno está haciendo un gran esfuerzo por salir de la situación en la que nos encontramos, pero la oposición de derechas se dedica a la demagogia y a la descalificación permanente con métodos y argumentos  de escasa entidad política mientras otros sectores políticos minoritarios dan una de cal y otra de arena con lo que los apoyos actuales del gobierno son muy frágiles.

La apertura del curso parlamentario empezó con la aprobación del Decreto Ley sobre la administración de los fondos europeos para luchar contra la crisis económica, que  tuvo lugar con los votos contrarios de PP, Cs y los partidos catalanes, pero que, sorprendentemente, pudo aprobarse gracias a al abstención de VOX.

Las intervenciones catastrofistas de las derechas, sea en relación con el COVID, con los 140.000 Millones de los fondos europeos o con cualquier otro tema son, lamentablemente, habituales en esta legislatura, el PP ha decidido que vale todo contra el "gobierno ilegitimo" y Cs, dando una de cal y otra de arena suele seguir el mismo camino. VOX, que suele competir con el PP y Cs en la agresividad de los argumentos, ha sorprendido con la abstención, después de un discurso tan duro como acostumbra,  y ha permitido aprobar el Decreto Ley, argumentando la prioridad de los intereses de los españoles a pesar del, según ellos, lamentable gobierno que tenemos.

Si VOX ha decidido priorizar el interés de los españoles, bienvenido sea, pero seguramente hay alguna otra razón no explicitada: La indicación de la patronal.

En todo el proceso de la pandemia, los agentes  sociales, incluyendo a la patronal, están teniendo una actitud mucho mas negociadora con el gobierno  que los partidos de la oposición, los 140.000 M€  aprobados van a necesitar muchos proyectos de colaboración público privada y, en consecuencia, los empresarios no están nada interesados en ponerle trabas a estos fondos. En el futuro veremos  si VOX sigue con posturas constructivas y si se convierte, en detrimento del PP, en la voz de la patronal. En todo caso la abstención de la ultraderecha ha dejado colgados del palo de la brocha al PP y a Cs que andan buscando excusas de mal pagador para justificar su voto negativo.

En la parte positiva de este comienzo de año hay que señalar que, aunque haya habido retrasos en el suministro de alguna farmacéutica, el proceso de vacunación marcha bien en España pues se han utilizado el 90% de las vacunas recibidas, siguiendo los protocolos diseñados. Los abusos puntuales de algunos alcaldes o altos cargos han sido atajados rápidamente con los ceses y dimisiones que corresponden mientras que otros, no tan puntuales, perpetrados por gerentes de hospitales que han vacunado a quien les ha parecido oportuno saltándose a los colectivos  prioritarios, están todavía pendientes de reprobación que hay que esperar se produzca pronto. En todo caso son excepciones que confirman la regla general de buena gestión.

Entre los acontecimientos previstos para los próximos meses hay que considerar las elecciones catalanas, que se presentan complicadas, el juicio de los papeles de Barcenas que puede suponer otro clavo en el ataúd del PP.

También hay que esperar, con esperanza, la culminación en el verano del proceso de vacunación COVID 19, la normalización de la actividad laboral y el comienzo de la puesta en marcha de los planes de recuperación económicos.