Blog de Alfredo20032

Comentarios, desde la izquierda, de la actualidad política y social, con referencias esporádicas a otros temas más o menos relacionados.




18 enero 2016

Marejadilla en el Congreso

El termino "marejadilla", casi siempre en el cantábrico, se utilizaba frecuentemente en  los partes meteorológicos radiofónicos de los años anteriores a la TV.

La marejadilla describe un movimiento de olas inferiores a medio metro de altura, que, en definitiva, es solo una perturbación de menor importancia.

He utilizado este término viendo el conflicto, a todas luces exagerado, que está teniendo lugar en el parlamento español por temas relativos a la formación de las mesas y los grupos parlamentarios. Lo que no es más que una marejadilla con importancia limitada, se intenta convertir en una gran tormenta de consecuencias catastróficas.

La constitución del parlamento requiere para su funcionamiento, la formación de sus órganos de trabajo que, sin quitarles importancia, no tienen mayor trascendencia política. La excesiva exageración del conflicto responde a otros problemas de fondo:
  • El convencimiento, cada vez más evidente en el PP, de las dificultades que tienen para formar otra vez gobierno.
  • El tacticismo y la demagogia de Podemos, que sigue en campaña electoral y parece querer justificar unas nuevas elecciones en la creencia de que  obtendrían mejor resultado.
  • La falta de lealtad de algunos dirigentes regionales del PSOE que aprovechan cualquier circunstancia para disparar contra nuestro Secretario General.
  • El gusto por el escándalo que tienen algunos medios de comunicación audiovisual
Los nueve miembros elegidos para la mesa del Congreso son diputados de los cuatro partidos más votados. El PSOE ha obtenido la presidencia gracias al apoyo de Cs que, a su vez, se ha garantizado tener dos miembros en la mesa gracias al apoyo del  PSOE. Este pacto, ha privado al PP de la presidencia y le ha obligado a tenerse que conformar con una vicepresidencia, aunque, como fuerza más votada, ha mantenido tres miembros en  la mesa, frente a dos de cada uno de lo demas grupos. El pacto con Podemos no ha sido posible por la inexperencia y soberbia de este  de este grupo que ha intentado hacer un chantaje político para jugar con ventaja en el congreso disponiendo de cuatro grupos parlamentarios.

En el Senado, Podemos se ha quedado fuera de la mesa debido a que no tenía senadores suficientes para conseguir un puesto por si mismo y a su poca capacidad de negociación. Esta situación ha facilitado que vuelva a cumplirse la tradición socialista de ceder un puesto en la mesa a un grupo nacionalista, en este caso al PNV.

En consecuencia, los pactos para la formación de las mesas se han hecho respetando las normas, con criterios similares a los de otras legislaturas y sin mezclar otros asuntos como la investidura, que son de un ámbito de mayor trascendencia.

La constitución de los grupos parlamentarios ha sido también pretexto para el catastrofismo, por la pretensión de Podemos en primer lugar, de tener cuatro grupos parlamentarios, incumpliendo la modificación reglamentaria que se hizo en 1982 para evitar esa situación. Con argumentos parecidos podría pedir grupo parlamentario el PP en Asturias, donde se presentó  con el Foro, o en Navarra, que lo hizo con UPN,  o el PSOE en Canarias, que se presentó con Nueva Canarias. La visualización que quieren los aliados de Podemos puede tener otras soluciones sin necesidad de chantajes y, sobre todo, sin condicionarlos a acuerdos de investidura, que tienen un valor muy superior.

El otro tema polémico ha sido la cesión temporal de senadores socialistas a los grupos nacionalistas catalanes, para que pudieran constituir grupo parlamentario. No sorprende la oposición del PP, que aunque no han puesto ninguna pega a facilitárselo en el Congreso, su fijación por "batasunizar" a los nacionalistas catalanes, negandoles el pan y la sal, es sobradamente conocida. Distinta es la posición victimista de Podemos, que prefiere, una vez más, la demagogia, que tender un puente a los nacionalistas catalanes de los que, dicen defender su supuesto derecho a decidir.

Pero lo que más daño nos hace a los socialistas, son los incalificables comentarios de algunos dirigentes regionales socialistas, que no pierden ocasión para atacar a P. Sánchez, aunque sea con el coste de hacerse pasar por bobos. Compañero extremeño, si realmente no entiendes estas cosas, algunos otros empezamos a no comprender cómo alguien tan torpe ha llegado a ser presidente de una Comunidad Autónoma.

14 enero 2016

¿Pre-Independencia de Catalunya?

El pasado 13 de enero se votó, apurando al máximo los límites legales, la investidura del nuevo presidente de la Generalitat. Después de una larga y compleja negociación que acabó de forma sorprendente con un acuerdo muy especial entre JxS y la CUP, el escenario catalán vuelve a situarse donde estaba el 27 de septiembre, en manos de un gobierno nacionalista que se propone, al menos nominalmente, la desconexión con España.

El complicado desarrollo de todo el proceso de investidura tiene como resultado un gobierno mucho más débil que el que podría suponerse hace unos meses. El desgaste sufrido tanto por Convergencia, que ha tenido que ofrecer la cabeza de su presidente y proponer un nuevo dirigente hasta ahora desconocido, como por la CUP, que ha firmado un acuerdo que le ata de pies y manos para hacer política, son las causas de esta debilidad. Por encima de  cualquier consideración ideológica, para la CUP, la desaparición de Artur Mas y la continuación del proceso de independencia, parecen justificar cualquier acuerdo.

Si, como el nuevo president ha indicado, se empiezan a desarrollar los acuerdos del 16 de noviembre que fueron anulados por el Tribunal Constitucional, el gobierno de España, sea el actual en funciones o el que se nombre finalmente, no tendrá más remedio que aplicar la Ley y suspender los nuevos acuerdos que puedan adoptarse.

En consecuencia, corresponde a Carles Puigdemont, nuevo presidente catalán, dar el siguiente paso para seguir tensando la cuerda, tomando inmediatamente decisiones que serán suspendidas o, por el contrario, aplicar la prudencia e intentar dialogar con el nuevo gobierno de España antes de continuar con el proceso de "pre-independencia".

Tanto con decisiones suspendidas por el TC como sin ellas, el dialogo político entre Catalunya y España es imprescindible.

El dialogo con Catalunya es una razón más para que Pedro Sánchez sea elegido presidente del gobierno pues el PP de Mariano Rajoy ha demostrado durante estos cuatro años su incapacidad para dialogar con la Generalitat.

El contenido del debate de investidura de C. Puigdemont permite sacar algunas conclusiones de interés sobre el desarrollo del llamado process, en relación a las posiciones que han adoptado cada uno de los grupos políticos representados en el parlament.

En primer lugar tenemos la posición de JxS, que incluye  a CDC y Esquerra, de apoyo incondicional, aunque hay que hacer notar que Esquerra Republicana no intervino en el debate, podría haber compartido la intervención de JxS pero prefirió mantenerse en un discreto segundo plano.

En cuanto a la CUP se limitó a dar el apoyo mínimo indispensable, ocho votos y dos abstenciones, y aprovechó su intervención para matizar su interpretación del acuerdo con JxS en el sentido de que no es tan incondicional como parece y podría romperse si JxS no cumple sus compromisos.

Entre los partidos contrarios al acuerdo están, en primer lugar, las posiciones de la derecha, PP y Cs, totalmente opuestas a él sin ningún tipo de concesión, incluso con amenazas en el caso del PP, a cuyo representante le gusta ser el más duro al "oeste del Pecos".

La posición de la izquierda, también contraria de forma contundente al proces de desconexión, fue mucho más matizada. El PSC ofreció dialogo, negociación y posible apoyo en los temas sociales del acuerdo y volvió a ofrecer la posición socialista de cambiar la constitución en un sentido federal que permita el encaje cómodo de Catalunya en España. Catalunya Si que es Pot (CSqP), por su parte, también votó en contra de la investidura y mantuvo su posición favorable a un referéndum, pero matizando que se refieren a un referéndum legal, que requiere cambio constitucional, y reflexionando sobre el largo tiempo que ha tenido que esperar Escocia para hacer su referéndum. Esta posición indica que admiten que el proceso de convocatoria de este supuesto referéndum, solo puede plantearse de forma legal y a largo plazo.

Las posiciones mantenidas en el Parlament pueden dar una pista sobre lo que puede pasar en el debate de investidura para presidente del gobierno de España.

Vuelve a ponerse de manifiesto las escasas posibilidades que tiene M. Rajoy para renovar como presidente del gobierno al tiempo que se disuelven los obstáculos para que Podemos apoye la candidatura de P. Sánchez. Si CSqP, que incluye a Podemos, IC y el grupo de Ada Colau, matiza y aplaza el supuesto referéndum, de la forma que lo hizo Lluis Rabell en el parlament, el obstáculo del referéndum queda muy debilitado.

Otra cosa sería que el comportamiento errático y soberbio de Podemos y su líder máximo P. Iglesias, impida el acuerdo por razones tácticas, si considera que le convienen unas nuevas elecciones o se rebota por temas menores como el que ha tenido en el tema de la composición de las mesas del parlamento, en el que ha lanzado un discurso incendiario contra el PSOE porque no le ha salido su inadmisible intento de chantaje institucional, que tenía la intención de jugar con ventaja y disponer de cuatro grupos parlamentarios. Debe ser a esto a lo que llaman nueva política.

Esta forma de negociar la composición de las mesas parlamentarias revela un exceso de soberbia e inmadurez que hay que esperar que se les cure con el tiempo.


06 enero 2016

Apartemos las piedras del camino



Una piedra en el camino 
me enseñó que mi destino 
era rodar y rodar
 rodar y rodar. 
También me dijo un arriero
que no hay que llegar primero
pero hay que saber llegar.


Esta estrofa de una vieja canción ranchera puede ser un símbolo del escenario político surgido en España después del 20D.

La contradicción básica existente después de las elecciones, no es entre nuevo y viejo ni entre bipartidismo y multipartidismo, la contradicción básica es, la más que conocida, entre izquierda y derecha.

Los resultados del 20D han sido, en términos de votos, una victoria de la izquierda, pues los votos de Podemos, PSOE e IU suman mas que los del PP y Ciudadanos. La incapacidad para enfrentarse eficazmente a la crisis, y otros asuntos de mala gestión y corrupción de los partidos clásicos, ocurridos en las dos últimas legislaturas, han propiciado el surgimiento de de dos partidos nuevos, uno en la derecha y otro en la izquierda.

Aunque los comportamientos y los errores del PP y del PSOE hayan sido muy diferentes, la percepción ciudadana es que los dos han fracasado y eso es lo que determina el fuerte apoyo que han tenido los nuevos partidos, además de que todavía están "vírgenes"  en asuntos de gobierno y cabe, al menos teóricamente, la duda de que su comportamiento sea distinto.

La derecha, PP y Cs, y sus aliados económicos y políticos intentan "salvar los muebles" llamando al PSOE a la responsabilidad para que forme parte de una gran coalición, con el doble beneficio para ellos de que Rajoy siga gobernando y, como rédito añadido, que el PSOE pierda credibilidad. 

El pacto por la izquierda tiene muchas más posibilidades de exito, pero requiere retirar algunas piedras que hay en el  camino.

El obstaculo más importante para no pactar es la discrepancia existente entre el PSOE y Podemos en relación con el estatus de Catalunya dentro del Estado Español. El PSOE defiende un esquema federal facilitado por un cambio constitucional previo, mientras que Podemos mantiene la opción del referéndum, asociado también, según las últimas declaraciones, a una reforma constitucional, que regulase la decisión sobre posibles procesos de autodeterminación en todo el Estado. Me limito aquí a dejar constancia de la discrepancia pues las justificaciones de una y otra posición se han hecho repetidamente.

No parece muy complicado, si hay voluntad política para ello, apartar esta piedra del camino, admitiendo, por ejemplo, que cada partido mantenga sus posiciones mientras que el programa conjunto se limite al compromiso de abrir la ponencia constitucional y, en ese momento, que tanto PSOE como Podemos y el resto de partidos del arco parlamentario, tengan la oportunidad de defender sus posiciones y buscar un consenso, que no parece fácil, pero tampoco más complicado que la redacción de la constitución de 1978.

Viendo las dificultades que tienen los propios independentistas catalanes para sacar a delante su "proceso de desconexión" con la casi segura convocatoria de unas nuevas elecciones y teniendo en cuenta que estos mismos independentistas, hace ya tiempo que han pasado la página del referéndum, no se entiende la urgencia de incluir ese asunto en la primera línea de un posible pacto.

Tampoco es una buena estrategia para pactar que sectores, tanto del PSOE como de Podemos intenten humillar a la otra parte presionándola para que renuncie a planteamiento políticos de los que están profundamente convencidos.

No es fácil, pero tampoco imposible, encontrar una formula que aparte esta piedra del camino del pacto, siempre que haya voluntad política para ello.

En el PSOE, el clamor por un pacto de izquierdas es creciente en las bases y las maniobras palaciegas de los llamados barones, se están quedando en minoría pesar del revuelo mediático que organizan con unos medios que tampoco parecen muy interesados en que se llegue a un acuerdo.

Si en Podemos prevalecen los aspectos tácticos  y se inclinan por mantener sus lineas rojas-piedras en el camino- para justificar que no haya pacto, el acuerdo será imposible, si por el contrario, se da prioridad real  al pacto, sería factible un acercamiento con el PSOE. Aunque no es facil saber más allá de las declaraciones de P. Iglesias, siempre genéricas, y las opiniones de los medios, cuales son las corrientes de opinión que se dan en Podemos y sus aliados, es lógico pensar que haya división, del mismo modo que surgió un empate en la CUP en relación con el apoyo a Más en Catalunya. Los partidos asamblearios son todavía más imprevisible que los tradicionales.

Algunos medios, los mismos que promueven una gran coalición, publican análisis interesados sobre el beneficio electoral que obtendría Podemos si se convocasen nuevas elecciones. Estos análisis son totalmente especulativos, en una situación política tan fluida como la actual puede pasar cualquier cosa aunque, dado que el tiempo entre ambas elecciones sería muy corto, es muy posible que el resultado final fuera muy parecido al del 20D.

Los resultados electorales ofrecen una posibilidad real de cerrar el paso a otro gobierno del PP presidido por Rajoy, sería una irresponsabilidad por parte del PSOE y de Podemos que no se hiciesen todos los esfuerzos para aprovecharla.

Volviendo a la ranchera que ilustra este trabajo, tampoco hay que despreciar el consejo del arriero: "hay que saber llegar" y para ello es necesario tomarse el tiempo necesario. La estrategia de P.Sanchez de dejar que el PP haga  las gestiones que considere necesarias, antes de empezar a dar pasos en firme, es totalmente adecuada. Hay que dejar que baje el soufflé, que desaparezca la espuma de las proclamas electorales, de las líneas rojas y de las posiciones intransigentes y empiece a hablarse de las realidades políticas, sociales y económicas de España y de la búsqueda de soluciones a las mismas, apurando al máximo los limites de la realidad.


02 enero 2016

Carta abierta a Pedro Sanchez

Carta abierta a mi S.G. Pedro Sanchez Castejón

Querido Pedro:

En respuesta a tu felicitación del nuevo año quiero transmitirte también mis mejores deseos para 2016 tanto en lo personal como en lo político.

En el aspecto político mis deseos son, como creo que los de la inmensa mayoría de los socialistas, que alcances, que alcancemos, un pacto para que finalmente seas proclamado presidente del próximo gobierno sin necesidad de nuevas elecciones.

No cabe ninguna duda de que nuestros resultados electorales no han sido buenos, como tampoco lo fueron los municipales y autonómicos y ello no ha sido obstaculo para que los socialistas hayamos recuperado mucho poder institucional en Ayuntamientos y CC.AA.

Desde la eclosión de los nuevos partidos emergentes, Podemos  y Ciudadanos,  el escenario político ha cambiado y las comparaciones lineales con resultados anteriores no deben hacerse sin tener en cuenta que no es lo mismo unas elecciones con dos partidos principales, que con cuatro.

Todos sabemos que desde el 12 de Mayo de 2010, cuando el presidente Zapatero anunció las "duras medidas, sacrificios y esfuerzo importante" impuestas por la Comisión Europea, el coste político estaba asegurado y de aquelos polvos vienen estos lodos. La frase final de  Zapatero “cueste lo que cueste” fue profética y todavía estamos pagando esa factura.

La respuesta que Zapatero dio a la crisis y la todavía mucho mas dura de Rajoy en estos últimos años, ha propiciado la aparición de nuevos partidos y la reacción de la ciudadanía apoyandolos como protesta por las políticas de recortes  del PSOE y del PP.

No tiene sentido hacerte a ti responsable de esta situación y utilizarla como  ariete dentro de una maniobra de los poderes económicos y los medios de comunicación, sorprendentemente, apoyada por algunos dirigentes territoriales en una maniobra palaciega para desplazarte de la secretaría general y de la candidatura a la presidencia del gobierno.

Querido Pedro, en los meses que llevas como S.G. has ido aprendiendo el difícil oficio de dirigente político, con errores y aciertos, pero con una línea ascendente clara que ha culminado en una excelente campaña electoral que  ha conseguido  hacer callar a los que te deban por políticamente muerto durante la misma.

Ahora estás haciendo lo que tienes que hacer, poner en valor la mayoría de izquierdas obtenida en las elecciones del 20 de diciembre intentando alcanzar un acuerdo otras fuerzas de izquierdas, acuerdo que hay que intentar hasta el final, por difícil que sea conseguirlo.

Termino deseándote animo en este empeño que es el de la mayoría de los votantes y militantes socialistas, para que 2016 sea el año año en que empiece la recuperación política, social y económica de España. 




29 diciembre 2015

Antes de un gobierno técnico

La formación de un gobierno técnico, apoyado por los cuatro partidos principales o, al menos por tres de ellos, es una salida de urgencia que, de plantearse, tendría que ser al final de un proceso de negociación que hubiese concluido sin éxito. Si se propone al principio del proceso, como ha hecho Podemos, se está renunciando a la posibilidad de formar un gobierno presidido por el líder de uno de los partidos que se han presentado a las elecciones.

Hace unos días, analizando la situación creada por las elecciones, yo mismo planteaba esta posibilidad como alternativa a repetir las elecciones, considerando las dificultades  que tiene una negociación que, en todo caso, tiene que agotarse antes de buscar soluciones extraordinarias.

El PP tiene muy difícil formar un gobierno pues no cuenta más que con el apoyo tibio, en forma de abstención, de Cs. El PSOE no puede apoyar a un gobierno de estas características pues nuestros planteamientos políticos y sociales son antiteticos a los suyos y, de hacerlo, sería un suicidio político. En estas condiciones el PP difícilmente puede formar gobierno, aunque los 40 diputados de Cs pasasen de la abstención al apoyo afirmativo.

En consecuencia, una vez que el PP agote sus gestiones y tenga que renunciar a formar gobierno, llegará el momento del PSOE, que necesitaría como mínimo el voto favorable de Podemos y la abstención de Cs. Este es el planteamiento defendido por Pedro Sánchez que ha sido ratificado por el Comité Federal del día 28, que solo ha introducido matices lingüísticos sin mayor trascendencia. 

Ha habido demasiado ruido mediático anunciando reuniones de barones que, cual señores feudales, iban triturar al Secretario General. Afortunadamente, el Comité Federal del PSOE no es una institución medieval sino un órgano representativo de los socialistas, que ha sabido estar en su sitio frente a alguna maniobra de carácter feudal que no parece haber llegado a ninguna parte.

Una alianza con Podemos es la única opción de izquierdas posible en la España de 2016, aunque el comportamiento erratico de este partido, sus planteamientos demagogicos y, fundamentalmente, su posición sobre el referéndum en Cataluña, hace muy complicado este acuerdo. 

Podemos ha cambiado de prioridades en muchas ocasiones, y no sería demasiado extraño que lo hiciese una vez más, no obstante sería deseable que fuese dejando a un lado su infantilismo y empezase a comportarse como una fuerza política creíble, con la que poder construir un gobierno estable, progresista y transformador.

Hay algunas consideraciones más a tener en cuenta en este complejo puzzle. La primera es que Podemos no es un grupo homogéneo de 69 diputados, son 42 "Podemitas" puros y 27 mixtos, mezclados con militantes gallegos, catalanes y valencianos de distintas procedencias, que han contribuido de forma significativa a los resultados del conjunto y que algo tendrán que decir sobre los pactos, no se van a limitar a decir amen a lo que diga P. Iglesias.

El segundo tema relevante es Cataluña, la propuesta de referéndum que plantea Podemos no solo es inaceptable, que lo es, sino que también está fuera de lugar pues los partidos independentistas están ya en otra cosa. El reciente empate en la Asamblea de la CUP deja a Artur Más a los pies de los caballos. ¿Que sentido tendría entonces plantear ahora un referéndum? 

La sospecha de que Podemos busca excusas para justificar unas nuevas elecciones es cada vez más fuerte, no obstante, la complejidad de este partido y sus aliados, puede todavía hacerle cambiar de posición.


22 diciembre 2015

¿Gobierno técnico a la italiana?

Como era previsible, las Elecciones Generales del 20D, han tenido un resultado de empate técnico, en términos de Izquierda (161) Derecha (163),   que hace difícil la investidura de un presidente del gobierno.

Si tenemos en cuenta que los grupos nacionalistas han obtenido solo 24 escaños y que, de ellos, los dos grupos catalanes y declaradamente independentistas suman 17, solo quedarían como posibles aliados complementarios el PNV (6) y CC (1) que no tienen suficiente representación.

Descartada la investidura por mayoría absoluta, queda la mayoría simple que tendría que combinar apoyos explícitos y abstenciones de los cuatro grupos principales. A una posible investidura de Rajoy que solo Cs se ha apresurado a apoyar con la abstención, lo que es lógico, aunque insuficiente, en una fuerza de derechas, pero también es sorprendente porque ni siquiera ha planteado negociar un programa de gobierno. La bisoñez de A.Rivera probablemente esté en el origen de estos apoyos tan prematuros.

PSOE y Podemos han declarado su negativa a apoyar por acción u omisión (abstención) a Rajoy y al PP, como no podía ser de otro modo.

Las declaraciones de los lideres responden a lo que podía esperarse de cada uno de ellos:

Rajoy, en su línea, quiere un gobierno estable, yo y cualquier persona sensata también, pero habría que decir cual y como se construye.

Pedro Sánchez ha dicho lo justo, no se va a apoyar al PP y es a Rajoy a quien le toca tomar la iniciativa.

Rivera, además de precipitarse en su apoyo al PP, sigue en su línea de dar consejos al PSOE diciéndole lo que tiene que hacer.

Pablo Iglesias, que quería tomar el cielo y se ha quedado a medio camino colgado de una nube, sigue pontificando desde ella llenando papeles llenas de rayas rojas.

Habrá que esperar a que los emergentes aterricen en la realidad a ver si se dan cuenta de que la campaña ha terminado y son capaces de hacer propuestas de serias (como diría Rajoy).

La opción de la gran coalición (PP-PSOE), que tanto gustaba hace unos meses a la patronal y a algunos medios de comunicación, no tiene posibilidades debido a la gran distancia política que hay entre el PP y el PSOE, a pesar de la matraca continua que se ha dado con el bipartidismo.

¿Que salida queda para evitar unas elecciones a cortísimo plazo y caer en una situación parecida a la de Catalunya?

Existe una salida, aunque no es fácil de poner en marcha, pero, como decía Sherlock Holmes:

"Cuando todo aquello que es imposible ha sido eliminado, lo que quede, por muy improbable que parezca, es la verdad"

Se trata de una solución a la italiana, un gobierno técnico, que no esté presidido por el líder de un partido político, sino por una persona no  afiliada a ninguno, que tenga un alto prestigio social y pueda reunir el consenso de los principales grupos.

El gobierno lo constituirían personas propuestas por el presidente y consensuadas con los partidos que le apoyen, que pueden venir de distintas instituciones: Universidad, Empresas, Sindicatos, Judicatura, etc, incluso de los partidos políticos siempre que no asuman el papel de comisarios políticos.

Tenemos ejemplos recientes en Europa como Mario Monti en Italia, en 2011 o Lukás Papadimos en Grecia en 2012, que han cumplido su papel de forma aceptable.

En cualquier hay plazo, hasta después de Navidad no se constituye el parlamento y hay otros puestos previos que nombrar que pueden dar alguna pista.

16 diciembre 2015

Posible bloqueo electoral

A la vista de la evolución de los últimos sondeos, y de la interpretación de los mismos teniendo en cuenta los sesgos que tienen algunas encuestas, los resultados de las próximas elecciones del 20D pueden acabar en un doble empate que se convierta en algo parecido a un "bloqueo perfecto".
  • PP y PSOE: 100 diputados cada uno
  • Ciudadanos y Podemos: 50 diputados cada uno
  • Resto de partidos: 50 diputados
Esta distribución se basa en los siguientes argumentos.

Las estimaciones de voto "sin cocinar" pueden dar un reparto de 25% PP; 25% PSOE; 15% Cs y 15% Pod quedando un 20% para el resto.

Si se tiene en cuenta que 36 diputados se eligen en provincias con solo 4 representantes y 31 en provincias con menos de 4, no parece muy aventurado decir que la gran mayoría de esos diputados, se ha estimado 50 de los 67, serán socialistas  o populares.

Los 300 representantes restantes se elegirán de forma proporcional de acuerdo con la regla Dhon´t, lo que daría 75 diputados para cada uno de los partidos mayoritarios, y 45 para cada uno de los emergentes.

Sumando unos y otros tendremos la configuración 100-100-50-50 indicada al principio. Los 50 restantes corresponderían a los partidos minoritarios, tanto nacionales como  de carácter autonómico.

Es muy dificil que se llegue a un resultado tan redondo como el indicado, pero si es muy posible que, con unos pocos diputados arriba o abajo, el resultado sea equivalente desde el punto de vista de formación de mayorías parlamentarias.

Unas elecciones no son una competición deportiva en la que gana el partido que mas puntos -diputados- obtiene, para gobernar son necesarios 176 diputados y cuando lo previsible es que la lista más votada quede muy lejos de esa cifra, la victoria electoral no es más que una victoria moral que no garantiza  el gobierno.

El doble bloqueo supone que no puedan alcanzarse las mayorías políticamente posibles: PP-Cs; PSOE-Cs o PSOE-Pod, pues ninguna de ellas alcanzaría los 176 diputados.

Las mayorías aritméticas factibles, PP-PSOE o Cs y Pod con uno de los partidos mayoritarios, son políticamente inviables.

La única opción que queda es una combinación de derecha (PP-Cs); centro (Cs-PSOE) o izquierda (PSOE-Pod) completada con el apoyo de algunos partidos minoritarios.

Habría que contar, como en legislaturas anteriores, con la colaboración de otros partidos, tarea nada facil con los nacionalistas catalanes, metidos en su proceso independentista y mas posible con canarios y nacionalistas vascos o, si se tratase de una opción de izquierdas, con IU. Otro factor a considerar es el caso de las coaliciones de Podemos en Cataluña, Valencia y Galicia en las que, a la hora de los pactos postelectorales, puede haber posiciones diversas.

Estas posibilidades de pacto se han hecho sobre la hipótesis, tal vez de vieja política, de que los partidos emergentes acabaran teniendo un comportamiento racional, olvidando sus vetos, lineas rojas y muchas de las propuestas, más propias de feriantes vendedores de elixires curalotodo, que tanto Cs como Podemos han hecho durante esta campaña.

El periódico digital "El Confidencial" ha ido publicando una sección muy ilustrativa, "El Prometómetro" en la que recoge de forma documentada el coste de las promesas de cada partido.

Podemos ha prometido por valor de 134.158 M€ y Cs, por valor de 44.697 M€. La clave de la mayoría de estas promesas es la tendencia facilona a subsidiarlo todo a costa del presupuesto y de la seguridad social, sin tener en cuenta el déficit y los compromisos con la U.E. a los que piensan convencer con su  convincente labia, ni el futuro de las pensiones.

Frente a  estos despropósitos económicos, PP y PSOE comprometen un gasto mucho mas realista  de 2.231 y 10.371 M€, respectivamente.

Termino expresando un deseo. Las elecciones van a traer aires nuevos al parlamento español, lo que supone un aire nuevo necesario, aunque no siempre sea tan fresco como pretenden hacernos creer. Sería una gran pérdida que, al mismo tiempo, desaparecieran voces políticas que han sido  muy importantes en los últimos años. Aunque, a la vista de los sondeos no lo tienen fácil, espero y deseo que IU obtenga grupo parlamentario propio y que tanto UPyD como Unió Democrática de Cataluña alcancen representación parlamentaria.