Blog de Alfredo20032

Comentarios, desde la izquierda, de la actualidad política y social, con referencias esporádicas a otros temas más o menos relacionados.




20 junio 2021

Políticos Tóxicos

Tras cuatro elecciones consecutivas, el parlamento israelí ha elegido, por una ajustada mayoría de un solo voto, nuevo primer ministro al lider del partido Yamina (ultra nacionalista) Neftali Bennet.

La operación de nombrar nuevo primer ministro es fruto de un complejo acuerdo de ocho partidos que incluye desde el ultranacionalista Yamina hasta la Lista Arabe Unida, pasando por centristas, socialdemócratas y socialistas. El acuerdo incluye la sustitución primer ministro en 2023 por el lider del partido centrista Yesh Atid, Yair Lapid, suponiendo que la coalición  aguante  hasta entonces.

Por primera vez en la historia de Israel se ha producido un acuerdo tan amplio que, además de incluir políticos de todo el espectro ideológico, incorpora representantes de los árabes israelíes.

El objetivo de un acuerdo tan complicado es quitar del gobierno, después de doce años, a Benjamín Netanyahu  lider del Likud de ideología ultraderechista. La razón para este objetivo no es la ideología de Netanyahu, sino su comportamiento personal y político y su intención reiterada de ser primer ministro para evitar sus numerosos procesos por corrupción..

Netanyahu es, después de que Trump perdiera las elecciones norteamericanas, uno de los lideres más tóxicos del panorama internacional y su caída supone un alivio para cualquier ciudadano responsable.

Un lider tóxico es un político indeseable que ha sido elegido en unas elecciones con suficientes garantías democráticas. Son muchos los dirigentes políticos indeseables que hay en el mundo pero en muchos casos se trata de dictadores, reyezuelos o presidentes elegidos sin garantías democráticas. La característica de tóxico se la da el hecho de  que, por razones muchas veces  difíciles de entender, la ciudadanía le ha elegido de una forma democrática incuestionable.

Cualquier ciudadano interesado en política tiene sus propias preferencias basadas en la ideología y la gestión política realizada por cada partido. Algunos electores son claramente de izquierdas, otros  claramente de derechas y eso determina su voto electoral.  En algunos territorios la orientación nacionalista, religiosa o racial, determina significativamente el voto de gran parte de la ciudadanía. Hay también otro sector de la población que tiene un sesgo ideológico menos definido y que atiende mas a la gestión realizada en cada período, pudiendo cambiar de voto con mas facilidad de unas elecciones a otras.

En todos estos sectores hay grupos con comportamientos sectarios, mas abundantes de lo que sería de desear, que defienden sus posiciones ideológicas contra viento y marea, hagan lo que hagan sus representantes, aunque incumplan sistemáticamente sus propuestas, practiquen continuamente la demagogia, o prioricen sus intereses personales sobre los públicos lo que les lleva a incurrir en prácticas de corrupción.

El comportamiento tóxico se alcanza cuando  los políticos que realizan estas malas prácticas son capaces, por sus habilidades de comunicación, sus medios de presión o la situación política y social existente en un determinado momento, de convencer a una parte significativa del electorado y alcanzar el gobierno. 

Circula en la red un cuento sobre una tortuga subida a un poste, que puede aplicarse a los políticos tóxicos.

Un político tóxico es como una tortuga sobre un poste .

Si usted va andando por el campo y observa que sobre un poste hay una tortuga haciendo equilibrio, se dará cuenta de algunas cosas.

  • Primero: No entiende como llegó ahí.
  • Segundo: No puede creer que esté ahí.
  • Tercero: Sabe que no pudo subir allí por sí misma.
  • Cuarto: Está seguro que no tendría que estar all.
  • Quinto: Es consciente de que no hará nada ÚTIL mientras esté arriba del poste.
  • Entonces, lo único sensato sería ayudar a la tortuga a bajar de allí.
Las decisiones del parlamento israelí, como en Noviembre de los electores norteamericanos, han conseguido hacer bajar del poste a unas tortugas que llevaban demasiado tiempo encaramadas en él.

Políticos tóxicos, o tortugas subidas en postes, tenemos también en España, a nivel autonómico y municipal. Hasta hace unos meses el presidente de la Generalitat catalana era un personaje estrambótico llamado Quim Torra, que fue elegido presidente debido al sectarismo del electorado independentista catalán, afortunadamente ha sido sustituido por otro lider nacionalista también que, con independencia de su ideología, parece ser una persona sensata y razonable.

El testigo de la toxicidad política en España lo ha recibido la recién elegida presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diaz  Ayuso (IDA) que, sorprendentemente, después de dos años de despropósitos y mala gestión ha sido reelegida en plena  pandemia por abrumadora mayoría.

Esperemos que dentro de dos años el electorado madrileño recupere la cordura y seamos capaces de bajar a IDA del poste al que se ha encaramado. No vendría mal que la oposición de izquierdas en el parlamento madrileño actuara de forma  eficaz para justificar que el electorado cambie su voto, si mantienen la pasividad de los últimos dos años IDA podrá mantenerse en el poste  durante mucho tiempo.

12 junio 2021

Legislatura progresista: segunda parte

El gobierno de Pedro Sanchez inició su mandato al principio de 2020, un período que se ha caracterizado por la pandemia de la COVID 19 que ha trastocado todos sus planteamientos políticos  y no le ha dejado otro camino que aplicar una política defensiva para proteger lo más posible a la ciudadanía de los efectos más negativos de la epidemia. En ese sentido la mayor carga de trabajo ha recaído, en primer lugar, en Sanidad y, a continuación, para la puesta en marcha del escudo social de protección a la ciudadanía de los efectos económicos y sociales de la crisis, de forma prioritaria, en los Departamentos de Trabajo, Asuntos Sociales, Economía y Seguridad Social.

Aunque ha habido algunas insuficiencias y sectores sociales marginales a los que no se ha llegado, lo que ha provocado colas en algunos barrios en demanda de ayuda básica que, ante la pasividad de  algunos  Ayuntamientos han atendido las asociaciones vecinales y las ONGs, el balance del Gobiernoha sido totalmente positivo.

Hay que hacer notar que en esta difícil situación social, la oposición de derechas se ha dedicado, con la inestimable colaboración de algunas CC.AA. como la de Madrid, a poner palos en las ruedas y a capitalizar políticamente de la forma mas demagógica posible las dificultades de la ciudadanía 

A punto de alcanzar el ecuador de la legislatura y teniendo en cuenta el rápido avance de la vacunación, ha llegado el momento de, sin descuidar las políticas de defensa pues la crisis no ha terminado, impulsar un cambio de ciclo hacia unas políticas mucho mas  ofensivas.

La apertura de las fronteras y el restablecimiento de la movilidad están ya impulsando la vuelta del turismo. Los planes de recuperación del gobierno y los fondos europeos que no tardaran en empezar a llegar deben ser una palanca decisiva para  volver con fuerza a la senda de desarrollo.

En este sentido tiene mucha lógica un cambio de gobierno, adaptando los perfiles de los ministros a la nueva situación. El previsible cambio de gobierno será analizado por la oposición de derechas y su Brunete mediática, como una rectificación y un castigo  pero, una vez más será fruto de su demagogia y  de sus ganas de derribar al gobierno y sustituirlo por ese equipo de 2ª  B que "dirige" P., Casado.

El cambio de gobierno no debe interpretarse como un castigo para el gobierno actual, que ha cumplido satisfactoriamente con su cometido, sino como la necesidad por un lado de impulsar  medidas económicas, industriales y de servicios y por otro de mejorar la comunicación a la ciudadanía pues en demasiadas ocasiones, los logros del gobierno no se han transmitido de forma convincente. En una situación de crisis como la que estamos sufriendo hay una cierta lógica en culpabilizar al gobierno, y la derecha lo sabe y lo utiliza de forma demagógica, por eso es necesario mejorar la política de comunicación.

Para impulsar las medidas económicas y de desarrollo tecnológico el gobierno tiene que disponer de los mejores gestores en departamentos, como Transporte, Defensa, Industria, Energía y Medioambiente  y  utilizar al máximo los recursos disponibles en empresas públicas, institutos de investigación, universidades etc. que, en demasiadas ocasiones están subutilizados.

La colaboración publico-privada será sin duda necesaria, pero el peso de la responsabilidad no puede delegarse en el sector privado, tiene que gestionarse desde el sector público y, para ello, es imprescindible movilizar todos los activos disponibles.