Blog de Alfredo20032

Comentarios, desde la izquierda, de la actualidad política y social, con referencias esporádicas a otros temas más o menos relacionados.




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06 enero 2020

Pactos de investidura

La fragmentación del parlamento español después del 10N ha dificultado la  formación de mayorías y ha hecho necesario  que el PSOE formalice numerosos pactos para alcanzar la investidura.

El pacto más relevante es el firmado con UP que plantea un programa de gobierno progresista para la próxima legislatura. Se trata de un programa muy extenso que trata casi todos los temas de gobierno, algunos de ellos con un amplio nivel de detalle.

Se han firmado también pactos con partidos nacionalistas como PNV o BNG y de carácter regional como Compromis, PNC o Teruel Existe. En todos ellos se detallan distintas demandas especificas relacionadas  con infraestructuras y otras materias.

Un pacto similar se  firmó con el PRC de M. Angel Revilla pero, dado el incomprensible cambio de criterio de este partido, pasando del Si al No en la investidura, por una sorprendente y sesgada interpretación del acuerdo con ERC, es muy probable que este  pacto quede en segundo plano.

Mas difusión ha tenido el acuerdo con ERC, aunque solo se hayan comprometido a la abstención. ERC ha utilizado la investidura para lanzar una iniciativa negociadora sobre la situación política y social en Cataluña que permita salir de la parálisis provocada por el fallido proceso de independencia unilateral. El texto del acuerdo, necesariamente muy abierto, ha provocado los comentarios demagógicos  tanto de la derecha, que no ve más solución al conflicto que la rendición incondicional de Cataluña y de los separatistas radicales de JxCat y de la CUP que solo quieren la independencia sin matices. Esta coincidencia se ha materializado en una curiosa pinza Ultraderechistas - Independentistas que pretende bloquear la investidura de P. Sanchez.

Aunque sea muy difícil que un pacto entre el gobierno español y el catalán llegue a buen puerto en una legislatura, su sola firma representa un avance muy importante, pues el dialogo es la única forma de empezar a resolver este conflicto endémico.

Estas lineas se redactan después de la primera sesión de investidura, que ha terminado con una victoria mínima a favor del candidato. La derecha ha mostrado en esta primera sesión su peor cara abroncando continuamente a los intervinientes y haciendo intentos de romper la disciplina de voto socialista y de obligar a cambiar de posición a los partidos minoritarios que han anunciado su apoyo.

El cambio de posición de última hora, de Coalición Canaria y del Partido Regionalista de Cantabria lleva a la investidura a una situación crítica. No sería de extrañar que estos cambios de posición respondan también a las presiones de la derecha, aunque formalmente hayan sido decisión propia de cada uno de ellos.

Si no ocurren más incidentes insospechados, tendremos presidente del gobierno con todas sus atribuciones el próximo martes  7 de enero.

España necesita echar a andar cuanto antes con un gobierno progresista después de muchos meses de bloqueo.

28 diciembre 2019

La derecha ataca de nuevo

La prácticamente segura formación de un gobierno progresista encabezado por P. Sanchez, constituido por PSOE y U. Podemos y apoyado por el resto de la  izquierda española, ha puesto de los nervios a todos los partidos de derechas que se dedican a disparar contra todo lo que se mueve para intentar evitar que se forme ese gobierno.

La sentencia del TJUE ha dado oportunidad al PSOE de encontrar una salida a la situación de O. Junqueras. Las alegaciones de la Abogacía del Estado (AE), que ERC identifica con la posición del gobierno, es un elemento clave para favorecer la abstención de los nacionalistas. La  AE es un órgano de la  Administración General del Estado, dependiente por tanto, siempre sujeto a los criterios jurídicos del cuerpo, de la posición del gobierno, que debe orientarse a favorecer los intereses del Estado.

La AE ha sido el primer objetivo de la derecha intentando presentar a este cuerpo como poder judicial inmaculado no sujeto más que a su divino criterio. La derecha intenta influir de este modo sobre la AE invirtiendo el argumento, considerando que es el pérfido Sánchez quien quiere instrumentarlos.

Como complemento a la ofensiva contra la AE, se aprovecha cualquier circunstancia para atacar ferozmente al gobierno, recuperando las formas demagogias de Aznar contra F. Gonzalez.

Todo vale:
  • La descalificación sistemática de ERC llamándolos  "los que quieren  destruir España", y de Podemos que ya son solo comunistas  populistas.
  • Las referencias fuera de lugar a los amigos de ETA
  • Las críticas desaforadas a  temas como el retraso - mínimo- en la actualización de las pensiones o del SMI que un gobierno en funciones no puede hacer.
  • Las críticas furibundas a cualquier decisión de carácter administrativo como el retraso en explicar unas negociaciones no terminadas todavía.
  • La apelación al apoyo de los sectores socialistas  críticos con socialista, los paleosocialistas de Aragón y Castilla la Mancha.
  •  .....
Es evidente que el tiempo excesivamente largo en presentar las alegaciones de la AE y en culminar las negociaciones con ERC, está siendo aprovechado a tope por los partidos de derechas para desgastar a un gobierno, que estando en funciones, tiene poca capacidad de reacción aunque, el dar sistemáticamente la callada por respuesta, no parece tampoco el mejor método de responder.

PP y Cs están mostrando su poca responsabilidad y su falta de alternativas, echándose la pelota el uno al otro  con propuestas curiosas para evitar el malvado a poyo de ERC: EL  PP propone que apoye Cs y Navarra Unida mientras que  Cs ofrece una mayoría de 221 diputados, que son casi todos del PP. Luego está la letra pequeña de esos  supuestos apoyos  que no serían gratis en ningún momento. En este contexto VOX, seguramente más inteligente, se mantiene al margen con tan solo apariciones puntuales.

Es necesario cambiar la forma de investir al presidente del gobierno para evitar estas peticiones, en mi opinión contra natura, de que sea la oposición quien complete los apoyos necesarios. Ni fue adecuado cuando el PSOE apoyó a Rajoy ni lo es ahora en sentido contrario. No hay que olvidar que el apoyo a Rajoy se produjo en medio de una batalla interna del PSOE, que la gestora que dirigía entonces el partido aprovechó para forzar la salida de P. Sanchez.

Espero que la AE emita un dictamen en linea con la sentencia del TJUE que permita constituir un gobierno a la mayor brevedad posible, y salir cuanto antes de esta lamentable situación, aunque, por lo que se está viendo, la legislatura se presenta muy bronca. 


27 noviembre 2019

Las bases queremos un gobierno de progreso

El PSOE ha hecho una consulta a sus bases para la aprobación del pacto de gobierno firmado por Pedro Sanchez y Pablo Iglesias. Del mismo modo Podemos, Izquierda Unida, el  PSC y Cataluya en Comú-Podém han hecho una consulta similar. En todos los casos la participación ha sido muy amplia y la aprobación de la propuesta masiva.

Con estos resultados se puede afirmar  que  ya no se trata de un pacto entre las direcciones de dos partidos políticos de izquierdas, se trata de un acuerdo entre los militantes políticos organizados de  los partidos progresistas más relevantes de todo el país.

En consecuencia los  acuerdos están blindados por la militancia y las direcciones del PSOE y UP no tienen ya ninguna autoridad para modificarlos, por mucho que algún "barón rampante", de los que estarían mucho mejor callados, insista en la conveniencia de pactar con el PP.

Para aprobar la investidura es necesario contar, además, con al menos la abstención de otros grupos, el más probable, Esquerra Republicana de Catalunya. Aunque ERC ha tenido una actuación muy positiva en la última fase de la legislatura anterior, la compleja situación que vive Catalunya hace que llegar a un acuerdo con ellos no sea tarea fácil.

El electorado nacionalista catalán parece estar muy movilizado en favor del procés y un viraje demasiado profundo hacia el pragmatismo, buscando soluciones más realistas que contribuyan a que Catalunya salga de la inoperancia política, se corten las perdidas económicas y se normalice la vida  ciudadana, provoque una pérdida de apoyos que quite votos a ERC en las próximas elecciones catalanas.

Los militantes de ERC también han aprobado no apoyar la investidura si no se convoca una mesa de negociación entre los gobiernos estatal y catalán para abordar la situación política y social de Catalunya.

La propuesta en su formulación literal, no debería tener mayores problemas a no ser que el compromiso escrito que reclaman los republicanos incluya algún concepto que se considere inviable.

A falta de la letra pequeña, la propuesta tiene dificultades en si misma pues la mesa de negociación entre gobiernos requiere la existencia de un gobierno en plenitud de  funciones en Madrid y para ello es necesario la investidura.

En consecuencia la propuesta de ERC necesita dos tiempos:

  • Un acuerdo  previo que facilite la investidura y que garantice la mesa de negociación posterior.
  • La formalización de la mesa de negociación una vez constituido el gobierno de Madrid.
Cumplidas estas condiciones surge un segundo problema de carácter político: El interlocutor catalán.

El actual gobierno de Torra y Puigdemont está en estado comatoso y parece evidente  la celebración de elecciones autonómicas en un plazo de tiempo muy corto. Sería este nuevo gobierno catalán quien tendría que establecer la negociación con el nuevo gobierno del Estado.

En esta escenario, la probabilidad de que la  mesa de negociación avance de forma positiva, depende del resultado electoral, si JxCat, con las posiciones extremistas que mantiene, vuelve a ser la fuerza dominante y forma gobierno, la negociación será muy difícil. Si, por el contrario la fuerza dominante es ERC y puede formar gobierno apoyándose en el PSC y en los Comunes, la negociación, sin ser fácil, tendrá mayores probabilidades de éxito.

Podría haber una opción intermedia de gobierno nacionalista con mayoría de ERC que seguramente mejoraría también la situación actual.


14 septiembre 2019

El papel del Rey

La última, de momento, ocurrencia de Pablo Iglesias (PI) es pedirle al Rey que interceda con Pedro Sanchez (PS) en su posición de gobierno de coalición por fascículos.

Esa ocurrencia indica, en primer lugar, su desconocimiento sobre el papel constitucional de nuestro Jefe de Estado. El Rey de España no tiene las capacidades de, por ejemplo, el presidente de Italia, que, como hemos pedido ver recientemente, ha tenido un papel muy activo en la formación del nuevo gobierno italiano. Nuestro rey tiene, para bien o para mal, una posición de arbitraje mucho más limitada y el intentar pedirle que asuma las posiciones de un partido, supone una ignorancia  increíble en un dirigente político. Tal vez PI preferiría un rey más activo  pero las cosas son como son y no  se pueden ajustar a sus deseos.

Un segunda derivada de este lamentable intento es mostrar la debilidad argumental de su tesis de gobierno de coalición.

La posición de UP al comienzo de la investidura de Julio tenía mucha lógica  y consiguió finalmente romper la resistencia socialista, que acabó ofreciendo un gobierno de coalición a pesar de la poca confianza que ha tenido siempre con esta coalición. El desprecio a la oferta, calificada de decorativa por PI y su núcleo más próximo, seguramente porque no tenía la capacidad suficiente para convertir su participación en un sub-gobierno dentro del gobierno, en un modelo parecido al que ha conseguido Ciudadanos en la Comunidad de Madrid, fue un error de bulto del dirigente de Podemos que desbarató toda su estrategia.

Después del rechazo de la oferta de gobierno de coalición empiezan a producirse los desvaríos. Primero en el pleno de investidura de Julio intentó salvar los muebles con una propuesta in voce en la que aceptaba, el gobierno de coalición con el añadido de unas competencias en empleo que en su mayoría, están transferidas a las CC.AA.

En las negociaciones mantenidas  en Septiembre han mantenido de forma rígida y ya fuera de la realidad su posición de gobierno de coalición, ignorando las ofertas hechas por el gobierno. Finalmente hace un movimiento extraño, de gobierno de coalición revisable, que no tiene pies ni cabeza pues el presidente del gobierno puede hacer una crísis de gobierno cuando lo considere oportuno, aunque esta modalidad de crísis programada es una ocurrencia nueva.

PI se está cerrando todas las salidas y prácticamente solo le queda para salvar su posición, y  contentar minimamente a sus aliados, un apoyo gratis a la investidura  sin ningún compromiso que abriría un escenario de  negociaciones continuas que, con suerte, podría derivar en un acuerdo programático posterior. La posibilidad de un gobierno de coalición en la segunda parte de la legislatura, como piden algunos dirigentes socialistas, siempre permanecería abierta aunque su materialización dependería de la evolución de los acontecimientos, porque no es posible que se pueda programar  de forma anticipada.

El clavo ardiendo al que se pueden agarrar para evitar las elecciones, está cada vez más caliente.

Las estrategias políticas, por llamarlas de alguna manera, de PI, se parecen cada vez más a las obsesiones de Albert Rivera, que no es capaz de ver más allá del terrorismo, el independentismo y la aplicación del articulo 155, venga o no a cuento.

Los nuevos lideres que, supuestamente, iban a regenerar nuestra vida política están resultando un auténtico fiasco.


15 agosto 2019

¿Habrá investidura de Pedro Sanchez?

Va pasando el mes de Agosto y la pregunta sobre si habrá o no investidura de Pedro Sánchez (PS) sigue sin respuesta. Una legión de periodistas, politólogos y tertulianos de distinto pelaje, se pasan los días especulando sobre el asunto dando vueltas continuamente a los mismos argumentos, algunos de ellos bastante obvios. Muchos de estos supuestos expertos utilizan el argumento voluntarista y dicen no entender por que los dos protagonistas, PS y Pablo Iglesias (PI) no se sientan a dialogar y se ponen a pan y agua hasta que encuentren una solución, como si el problema estuviera en el tiempo de discusión.

Muchos de los opinantes consideran a PS máximo culpable del fracaso por tener la máxima responsabilidad institucional, como si ser presidente del gobierno le convirtiera en responsable de las tácticas obstruccionistas de otros protagonistas. Sorprendentemente, o quizá no tanto, entre los que  comprenden y apoyan la actitud de PI figuran relevantes figuras del periodismo actual como F. Marhuenda  y algunos  salidos de un pasado tenebroso, como J.M. Carrascal o  L.M. Ansón, todos ellos componentes de la caverna mediática.

Las posiciones del PSOE y de Podemos son tan contrapuestas que es prácticamente imposible llegar a un punto de encuentro equidistante por mucho que durasen las reuniones. El acuerdo, si se produce, tiene que estar basado en la aceptación de uno u otro modelo, aunque luego se complete con algunos elementos complementarios.

En este escenario parece lógico que ceda la posición más débil, que sin duda es la de Podemos por sus malas perspectivas electorales, la descomposición de algunas de sus confluencias y la siempre presente amenaza de una candidatura alternativa encabezada por I.Errejón.

Aunque la lógica indique que Podemos debería acabar cediendo, la capacidad de PI de darse tiros en sus propios pies es infinita, por lo que puede seguir manteniendo su posición y provocar una nueva convocatoria electoral.

Mientras PS se reúne con las asociaciones cívicas y sigue mejorando su programas, PI está ausente y sus peones de brega se limitan a repetir argumentarios pasados de moda en espera de que el "lider supremo" dicte la nueva estrategia a seguir. Hay que esperar que antes de volver a pronunciarse, PI tenga en cuenta las posiciones de algunos de sus socios, como IU, Barcelona en Común o los anticapitalistas andaluces, todos ellos mas partidarios de aceptar una solución a la portuguesa como la que plantea el PSOE.


29 julio 2019

Investidura fallida

La negativa de Unidas Podemos (UP) a apoyar la candidatura de Pedro Sanchez (PS) ha frustrado el segundo intento de investidura. Es la segunda vez en tres años que UP se opone al nombramiento de un gobierno de izquierdas.

A partir del fallo de la investidura, casi todos los profesionales de la opinión mediática se están dedicando, manejando los tópicos habituales, a repartir culpas de forma equidistante entre PSOE y UP,  lo que supone un cierto cambio pues, hasta este momento, la mayoría de culpas recaían en el PSOE, que se negaba al "lógico" acuerdo de coalición que proponía UP. La publicación de las propuestas intercambiadas entre PSOE y UP, puso negro sobre blanco la realidad de la negociación.

En síntesis, el PSOE ha ido modulando sus propuetas sucesivamente, hasta llegar a proponer un gobierno de coalición en el que se cedian a UP tres ministerios y una vicepresidencia. UP, por su parte se ha mantenido desde el principio en una petición de máximos que suponía de facto un intento de construir un segundo gobierno Podemita  incrustrado dentro del gobierno de España.

La renuncia de P.Iglesias a formar parte del gobierno fue un mero movimiento táctico, pues enseguida se constató que el aspirante a virrey del gobierno había sido sustituido por una aspirante a virreina mientras se mantenía el intento de montar el subgobierno troyano, contolando una buena parte de las competencias y de los recursos presupuestarios.

Fracasado el intento de control del gobierno, por otro lado bastante ingenuo pues es poco realista pensar que el PSOE cayera en una trampa de esas características, a UP no le quedaba más alternativa que aceptar la oferta de tres ministerios y una vicepresidencia que le permitiría demostrar su capacidad de gestión, obtener visibilidad y ganar tiempo para recomponer su organización que ha quedado bastante dañada. Lejos de aceptar la propuesta han mantenido su posición, probablemente debido en buena parte a la ambición y la prepotencia de PI y a la rigidez de un equipo negociador que no ha estado a la altura de las circunstancias en ningún momento.

La postura adoptada por UP le está ya empezando a pasar factura dentro de sus propias filas. IU por un lado y el sector anticapitalista, que nunca ha querido una coalición de gobierno, por otro están empezano a plantear la conveniencia de plantear una negociación programática con el PSOE que permita el poyo a P. Sanchez aunque no haya gobierno de coalición.

Si el conjunto de UP aceptara esta tesis, sería posible alcanzar un acuerdo antes del 23 de septiembre aunque, para conseguirlo sería casi imprescindible que UP cambiase su equipo negociador que ha demostrado tener muy poca cintura.

Apesar de sus dificultades esta opción es  casi la única posible para evitar elecciones anticipadas pues la vía de pedir la abstención de PP o Cs que está intentando el gobierno no parece muy posible ni tampoco deseable por la confusión que provoca entre izquierda y derecha y si se trata de un movimiento táctico, creo que  el obetivo de  que la derecha  se vea ante sus contradicciones ya está cumplido. 

Después de la investidura fallida el PSOE ha vuelto a su formula inicial de gobierno a la portuguesa con comisiones de seguimiento. A esta propuesta sugeriría añadir el compromiso de presentar una moción de confianza en el plazo de unos meses o un año. 

Un último comentario sobre algunos aspectos del pleno de investidura. Además del duro enfrentamiento entre  PSOE  y UP hay que destacar en el lado negativo la tabernaria intervención del lider e Cs,  cada día más perdido mientras el PP se comportaba como era de esperara y sin ninguna intención de abstenerse en la investdura.

Hay que destacar tambien la actitud positiva del PNV, PRC y Compromis, que  ya se esperaban, y la de ERC y EH Bildu más inesperada, que tuvieron una intervención muy de izquierdas y de auténticos partidos de  Estado,  criticando a PSOE y UP su incapacidad para llegar a un acuerdo, desperdiciando na oportunidad úmica. Tal vez haya llegado el momento de empezar a retirarles la cuarentena a estos dos partidos independentistas.


20 julio 2019

La investidura de PS más cerca

A pocos días del debate de investidura, la posibilidad de que Pedro Sanchez (PS) sea proclamado presidente del gobierno en el mes de Julio comienza a aclararse, pero todavía quedan algunas dudas. La renuncia de Pablo Iglesias (PIT) a formar parte del gobierno facilita el camino, aunque no lo despeja del todo.

Durante las últimas semanas PIT y sus voceros de cabecera han estado repitiendo, de la forma cansina que suelen utilizar, el mismo argumentario que incluye un menosprecio continuo al PSOE pues, según sus continuas declaraciones, las medidas positivas que se han adoptado en la legislatura que ahora termina, salario mínimo, subida de pensiones etc. se deben exclusivamente a ellos ya que, según repiten continuamente, el PSOE por si mismo no las hubiera adoptado y por ello es imprescindible la presencia de Podemos en el gobierno para vigilar su comportamiento. Estos comentarios han sido soportados estoicamente por P. Sanchez y su gobierno para no complicar más la investidura, hasta que el dirigente podemita tuvo la ocurrencia de calificar de idiotez en la TV la última propuesta del PSOE, la que finalmente han acabado aceptando y convocar una consulta trampa a su "inscritancia".

Esta declaración forzó a PS a salir a la palestra y desvelar algunos detalles de las conversaciones mantenidas por PIT en los que se pone de manifiesto que el principal interés expresado en ellas es la presencia de PIT en el gobierno, por encima de programas y otras nimiedades.

Como conclusión, PS mantuvo su propuesta de gobierno de coalición, lo que debería suponer un motivo de satisfacción a Podemos pero que la presencia de PIT en el gobierno no garantizaba  la coherencia del mismo y se corría el riesgo de que, desde el propio gobierno, se defendieran posiciones políticas distintas, e incluso contradictorias con las  adoptadas por el ejecutivo en temas sensibles como Cataluña.

La  última propuesta  del gobierno provocó las iras de los voceros de guardia de Podemos, todavía con el argumentario anterior, hasta que el "amado Líder" se sacrificó y renunció a su postulación como ministrable.

Como es habitual en PIT, la renuncia tiene unos condicionantes que pueden ser, y espero que así sea, para consumo interno, o un intento de seguir presentando batalla. Los condicionantes son  que no habrá vetos y que él decidirá quienes serán los ministros de Podemos.

En cuanto a los vetos, si pueden clasificarse a sí, no lo son a su figura personal sino a su papel como lider de un partido, que le obliga a mantener sus postulados políticos pero que no es admisible que lo haga como miembro del gobierno de  España. En ese sentido no sería adecuado que tratase de imponer  a miembros de su núcleo duro en el gobierno que pudieran actuar como caballos de Troya alternativos. La segunda condición, tal y como la expresa tampoco es admisible pues el nombramiento de los ministros y el diseño del gobierno corresponden a su presidente por lo que el papel de PIT debería limitarse a proponer y consensuar con PS las carteras que gestionará Podemos y las personas que las ocuparan.

La desconfianza hacia el lider de Podemos no solo la tiene PS, somos muchos los socialistas que, después de analizar su comportamiento en estos años, no tenemos ninguna confianza en él. Espero que después de su entrada de Podemos en el gobierno se pueda restablecer la confianza necesaria.

Podemos debería conformarse con lo que ha ganado, una coalición de gobierno, que es mucho cuando solo se tiene la cuarta parte de los diputados de la izquierda.

La partida ha terminado, PIT se ha hartado de echar órdagos a la grande pero los pares y el juego los tenía PS y son fundamentales para ganar. Unas elecciones anticipadas en Noviembre serían sin duda un fracaso de todos, pero las perspectivas electorales de Podemos, en caída libre, con sus confluencias en descomposición  y con la amenaza de un partido de  Errejón, no son nada favorables.

Es el momento de apoyar la investidura, seleccionar las personas más adecuadas para el gobierno y empezar a demostrar que la izquierda somos capaces de hacer avanzar España. De paso no estaría más que  Podemos cesase los bloqueos esperpénticos que mantiene en la Rioja, Aragón o Navarra.


26 junio 2019

La lenta investidura de P. Sanchez

Los resultados de las elecciones generales del 28A permitían pronosticar una investidura relativamente fácil  para Pedro Sanchez:
  • El PSOE obtuvo 123 escaños
  • U.Podemos, aunque recibió un fuerte  castigo, todavía mantiene una representación de 42 diputados.
  • Con estos resultados, mas los dos diputados regionalistas de Cantabria y Valencia, y la previsible incorporación del PNV, podría sumarse una mayoría simple de 173 diputados, suficiente para una investidura en segunda vuelta.
  • Los tres partidos de derechas con Navarra más y Coalición Canaria, solo suman 151 escaños.
  • El resto, los 26 representantes de los nacionalistas catalanes y Bildu, irían previsiblemente a la abstención.
¿Que ha pasado para que, después de dos meses, esta investidura todavía no se haya producido, y España siga sin gobierno?

En primer lugar, Pablo Iglesias, que ha tenido un doble y fuerte descalabro electoral, quiere fortalecer su posición proponiendo un  gobierno de coalición  en el que pretende ser vicepresidente, una repetición con menos "performance", pero el mismo sentido, que el intento de 2016 cuando presentó a su medio gobierno en una rueda de prensa, mientras P. Sanchez estaba todavía en consultas con el Rey

Como respuesta al órdago podemíta, el presidente del gobierno y sus asesores de cabecera, han entrado en una larga jugada táctica con un posible doble propósito, un tanto confuso: explorar las posibilidades de una abstención de la derecha para facilitar la investidura y presionar  al mismo tiempo a Podemos para que se apee del órdago. La maniobra no ha tenido éxito, la derecha sigue en su voto negativo y P. Iglesias ha intensificado su órdago.

Por otro lado se comprende mal que P. Sanchez, que en  2016 acuño el lema "No es No" y dimitió como diputado para evitar apoyar al gobierno de Rajoy, utilice ahora los mismos argumentos para pedir la abstención de las derechas.

Es evidente que existe un plan B de algunos poderes fácticos para evitar un gobierno de izquierdas y sustituirlo por un gobierno PSOE-Cs y parece que alguien en Moncloa está favoreciendo esa maniobra, sin darse cuenta de que es imposible, aunque Cs esté empezando a desangrarse perdiendo algunos de sus cuadros mas relevantes.

El persistente órdago Podemíta favorece también esta operación pues lo que pretende P. Iglesias, con buena parte de ego, es un gobierno bicéfalo en el que él se atribuye el papel de segunda cabeza que, en determinadas circunstancias, podría  tener la tentación, nada extraña en un personaje como Iglesias, de actuar por su cuenta desde esa supuesta  vicepresidencia.

Un gobierno tiene que ser un equipo de trabajo solvente y homogéneo y no puede permitirse versos sueltos en puestos de vicepresidente.

La oferta de P. Sanchez de puestos de segundo nivel, Secretarías de Estado y Direcciones Generales, es un buen comienzo que debería ser suficiente para satisfacer las aspiraciones de Podemos y que, en el transcurso de las negociaciones, podría extenderse a algún ministerio que tendría que ser ocupado por alguna persona con el perfil adecuado. Un ministro tiene que dedicarse a atender el departamento que se le asigne y no puede estar en temas de política general. Por este motivo difícilmente puede ser ministro P. Iglesias cuyo papel, como lider de su partido, debería ser ocuparse de la política general, cosa que desde el gobierno, solo puede hacer su presidente sin rivalidades internas.

Finalmente el presidente del gobierno ha decidido presentarse a la investidura en los primeros días de Julio, con o sin acuerdo con Podemos. Es la última oportunidad para que P. Iglesias apague el farol, no repita la, para él, nefasta maniobra de 2016 y acabe  apoyando un gobierno de izquierdas.